Gabriela Cerna

La fractura en una familia modifica considerablemente a cada uno de sus integrantes, los transforma en seres individuales en constante fuga personal. Lo peor es que el intento por fugarse no es otra cosa que moverse desesperadamente en medio de un pozo de arena movediza.
Las lágrimas (2013), filme del joven director Pablo Delgado Sánchez (Córdoba, Veracruz, 1986), retrata una familia compuesta por la madre (Claudette Mallé) y sus dos hijos: el joven Fernando (Álvarez Rebeil) y el niño Gabriel (Santoyo Navidad). El marido y padre de esta familia abandonó a los tres. La historia es más extensa de lo que aparece, es decir, una puede imaginar que el drama es más largo porque para llegar al inicio de la película se deben poner otras piezas, las que indiquen cómo esta familia arriba a tal punto de crisis donde la madre se habrá de mantener encerrada, huraña y en evidente estado de depresión; de cómo el hijo mayor, Fernando, cae en las palmas del alcohol con gran fuerza y el niño, el hijo menor, es testigo de madre y hermano de cómo se van perdiendo entre soledad y lágrimas. El final también se queda en un punto en el que la imaginación debe continuar para cerrar por completo la historia. El director veracruzano apunta sobre este filme que se trata de “Historias mínimas que no tratan de pretender más de lo que son. Creo firmemente que una buena película mantiene un equilibrio entre esos dos elementos: la forma y lo que se busca contar”.
El primer largometraje de Pablo Delgado Sánchez, quien también la escribió, une la expresión del dolor de una familia con el gesto —en este caso podría decirse accidental— feliz del reencuentro. Fernando se va con su hermano a acampar a un bosque y en el camino desvela que siente “coraje” estar en su casa y el niño en otro momento pregunta si las lágrimas pueden terminarse. En esa salida al campo habrán de vivir algo inesperado para ambos, lo que los hace voltear hacia el amor familiar, el que, también inesperado, se habrá de contagiar la madre al tenerlos de regreso en casa.