Después de que se anunciará que se posponía la XIII Feria internacional del libro de la Ciudad de México por la “emergencia nacional” que padecen algunos estados del sur del país —principalmente Guerrero, golpeados en días pasados por los fenómenos meteorológicos “Ingrid” y “Manuel”—, a partir de este fin de semana, el zócalo capitalino quedará libre del cerco policíaco para la realización de la feria, ya que el centro de acopio para damnificados por los huracanes será compactado, informó el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.
De acuerdo con el mandatario capitalino entre el sábado y domingo comenzarán a montarse los stands para el festival literario, por lo que la reducción del espacio para la recolección de víveres y el retiro de las vallas metálicas se realizará este viernes.
El titular del Gobierno local refirió que ante el anuncio de posibles ciclones se mantuvo la Plaza de la Constitución cerrada por si se requería recopilar más víveres, pero se reducirá el espacio para que el Centro Histórico continúe con sus actividades. Al compactarlo, comentó, ya no será necesario el cerco, se han quitado vallas de las arterias aledañas y reabierto estaciones del metro.
Por otro lado, en días pasados funcionarios de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal se reunieron con representantes de las editoriales participantes en la XIII Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México con el objetivo de afinar detalles y promocionar la exposición. La finalidad es fortalecer el fomento a la lectura y, ofrecer al público visitante de la Feria contenidos que lo seduzcan y enganchen.
