CHARLAS DE CAFÉ

Entrevista a Guillermo Ferrara/Autor

Eve Gil

Autor de un best-seller titulado El secreto de Adán, cuyo protagonista es un sexólogo experto en religiones antiguas, llamado Adán Roussos, que comienza a sufrir la persecución de una hermandad a la que no le conviene que sus descubrimientos sean expuestos, el autor argentino, Guillermo Ferrara, filósofo, terapeuta, maestro de tantra yoga, investigador de civilizaciones antiguas, y cientos de cosas más ya guardaba bajo la manga el complemento de este exitoso libro: El secreto de Eva. El renacer de la divinidad femenina (SUMA, México, 2013).

Ambos libros, aclara Ferrara, están estructurados para leerse por separado, “aunque, naturalmente, El secreto de Eva se disfruta más con el antecedente de El secreto de Adán, pero el lector primerizo no va a sentirse extraviado ni mucho menos”.

En este caso, la protagonista es Evangelina Calvert, una joven escritora que busca afanosamente un despertar de la conciencia sin imaginar que eso la enfrentará fatalmente con su propia madre, Teresa Calvet, lideresa de la Hermandad de la Serpiente, que controla el imperio de los medios de comunicación, la Iglesia, la política e incluso la industria discográfica.

Nuevo género: suspenso místico

Previo a estas novelas, con las que afirma incursionar en un nuevo género literario, el thriller metafísico, Ferrara era conocido como autor de 17 libros sobre sexualidad, masaje y cocina tántricos y maestro de yoga internacionalmente reconocido. Más de 10 mil personas han tomado sus talleres de transformación personal. ¿Cómo trasladar estos conocimientos espirituales a un mundo torvo, oscuro, peligroso y paranoico como el que recrea en sus absorbentes aventuras literarias?

“Me autodenomino pionero —señala, vestido de un blanco impoluto en contraste con un pronunciado bronceado, el autor que actualmente radica en Miami— de un nuevo género que he llamado thriller de suspenso místico o aventura metafísica, y tiene la característica de que conforme se revelan los misterios, sus personajes van abriéndoles puertas secretas al lector, y lo más interesante es que los lectores pueden comprobar por sí mismos cada uno de los datos aquí expuestos Una de las consignas de las sociedades secretas, como los iluminati, es que la mejor manera de esconder algo es poniéndola a la vista de todos. Sería como un documento confidencial puesto en un estadio”.

“Tenemos que decirle a la gente que no cree  —continúa— que está en su derecho de mantenerse en la no creencia. Pero la creencia, o no creencia, no tiene nada que ver con la inteligencia: solo justifica la ignorancia”

Ferrara, por supuesto, se ha visto expuesto no solo al escepticismo, sino al menosprecio de quienes se autodenominan “científicos”:

“¿Cómo es que se ven cientos de naves —pregunta— en todo el mundo? ¿Por qué existen construcciones que, aún hoy, el ser humano sería incapaz de construir? ¿Por qué se menciona en la Biblia que había gigantes en la tierra? ¿Por qué se han encontrado más cosas en la arqueología de las que se han publicado? ¿Qué pasaría si descubriéramos de pronto que el origen del ser humano es distinto al que nos han dicho?”.

El secreto de Eva es un best-seller que “saluda” a otros best-sellers, pero no se trata de un saludo amistoso, mucho menos jocoso. Tanto las novelas de vampiros, hoy tan moda, como ciertos cantantes de rock (con seudónimo) son presentados aquí como parte de una estrategia de los “reptilianos” para sincronizar al mundo a su propia frecuencia.

Y si alguien se revela, sencillamente es eliminado, como sería el caso de Anny Casablanca, trasunto de Amy Winhouse, que se niega rotundamente a grabar con la nota La en 440 hertzios, decretada en 1939 por el General Goebels y estandarizada en todo el mundo a partir de 1960.

Se lee en la página 156:  “A Terese Calvet, su discógrafa (de Anny) y la gente de la Hermandad no le convenía la música a 432 hz, ya que vibraba en los principios de la media de oro Pi y unificaba las propiedades de la luz, tiempo, espacio, materia, gravedad, el magnetismo con la biología, el código del ADN, la conciencia y también el nivel celular del cuerpo humano”.

Y prosigue más adelante: “La primera alteración que la gente notaba cuando escuchaba la música en 440 hz., era cansancio, alteración en el sistema nervioso, en el cerebro, euforia desmedida o fatiga, y esto sucedía porque los armónicos de la música no encajaban con la frecuencia vibratoria del cosmos”.

Club de los 27

“Dicen los textos antiguos —continúa Ferrara— aunque manipulados por Constantino el Grande, que el primer ser pudo haber venido de otro lado. Nacen Caín y Abel, y Caín mata a su hermano y se maneja la posibilidad de que Caín tenga una descendencia distinta que podría prevalecer hasta nuestro tiempo. Hay una aristocracia cuya sangre azul viene de mucho tiempo atrás y por consiguiente mantienen el poder hasta nuestros días. ¿Qué pasaría con los vampiros? Uno dice «vampiros», y en seguida se piensa en ciencia ficción, ¡claro!: si quieres ocultar algo lo pones a la vista de todos, lo vuelves del dominio público, ¿qué se supone que buscan los vampiros?: sangre”.

“Los zombies, por su parte —dice Guillermo— representarían a las personas perdidas, que no se han percatado de que hay una realidad más allá de la que le presentan y nunca se preguntan quiénes son realmente. Hay muchas pistas para que el lector saque sus conclusiones respecto a cuántas razas pueden existir en la tierra, además de las que ya conocen”.

Respecto a la música que gobierna el mundo, señala: “Es muy curioso, por otra parte, que muchos cantantes famosos hayan muerto a los 27 años, al grado de crearse el famoso Club de los 27, y que se le atribuya, invariablemente, a las drogas o a la vida loca. Pero qué pasa si tú te quieres salir de esa programación a la que está sometida el mundo. En la música la vibración va directa al cerebro, y a través de ella puedes lograr que varios centros de energía o chakras se muevan más unos que otros, dejándote atento únicamente a la supervivencia: trabajar, copular y comer. Si se te acaba el dinero, retornas al estado animal. Cuando la música vibra en sus tres chakras bajos, logra que la gente se mantenga ahí, obviamente no toda la música, pero eso es absolutamente comprobable”.

Cuando confieso al entrevistado que, no obstante mantenerme escéptica respecto al cúmulo de información que maneja su novela, me ha incitado a buscar e informarme, éste responde con la primera sonrisa esbozada a lo largo de nuestra charla:

“Si te ha incitado a investigar, mi novela ha cumplido su objetivo…”