Este miércoles, Henrique Capriles, ex candidato presidencial de Venezuela, pidió hoy al Papa Francisco que la Iglesia católica convoque a un diálogo nacional en su país, para evitar una salida violenta a la crisis política.
En declaraciones a un grupo de periodistas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el también gobernador de Miranda ofreció detalles de su conversación de 20 minutos “cara a cara” con Jorge Mario Bergoglio.
Sostuvo que la Iglesia es una institución capaz de convocar a la totalidad de los venezolanos y con la autoridad moral para concretar ese diálogo.
Rodeado de cientos de seguidores que gritaron consignas y empujaron sólo por tener una foto con él, Capriles afirmó que fue el primero en defender una salida política al conflicto pese a que “le robaron” las elecciones.
Se refería a los comicios presidenciales del 14 de abril pasado, de lo cuales salió electo el presidente Nicolás Maduro y que él impugnó incluso a nivel internacional.
Sobre las elecciones administrativas del 8 de diciembre próximo, aseguró haber señalado al obispo de Roma que sus compatriotas desean dirimir sus diferencias en las urnas, pero que los comicios deberían ser transparentes, confiables, sin ningún tipo de chantaje o miedo.
Además contó que una de las primeras cosas que le dijo a Francisco fue que él no se acerca a la Iglesia cuando están próximas las elecciones o cuando le conviene, porque señaló ser un “creyente de alma” .
Capriles arremetió contra el gobierno de Maduro, al cual acusó de “desatar los demonios” cada vez que sale de Venezuela y de crearle un cerco de censura para que nadie se entere de sus iniciativas.
Afirmó que el poder en su país lo maneja un “grupito muy corrupto” que está obsesionado por hacerlo invisible para los medios de comunicación.
Advirtió que no viajó a Roma sólo para sacarse una foto con el Papa, “como lo hicieron otros” (en clara referencia a Maduro) , sino para pedirle una concreta intermediación para un diálogo nacional.
Por eso anticipó que buscará por todos los medios que esto se cumpla y para ello dijo contar con el apoyo del nuevo “número dos” del Vaticano, Pietro Parolin, quien fue hasta hace muy poco embajador papal en Caracas.
