El gobierno comunista de China anunció hoy una serie de cambios históricos, entre los que se incluye la flexibilización de la “ley de hijo único”, la abolición de los “campos de trabajo” y la reducción del número de crímenes castigados con la pena de muerte.
Además, en materia económica y social, ampliará la entrada de capital privado en su sector bancario y construirá un sistema de seguridad social “más imparcial y sostenible” que aumente “gradualmente” la edad de jubilación.
También anuncia una eliminación en las restricciones para habitar pequeñas ciudades y localidades, fomentando una migración del campo a los centros urbanos.
Los históricos cambios fueron revelados tras la reunión plenaria del comité central del Partido Comunista concluida esta semana.
En un comunicado, el Partido Comunista, liderado por el presidente Xi Jinping, reveló que relajará la norma “autorizando a tener dos hijos” si uno de los cónyuges no tiene hermanos, lo que podría afectar a millones de parejas.
Hasta ahora, la mayor parte de las parejas que viven en ciudades sólo pueden tener un hijo, mientras que las familias que habitan en zonas rurales están autorizadas a tener dos.
El gobierno chino dice que la política del hijo único, iniciada a finales de los 70, logró frenar la superpoblación del país y permitió a incontables familias salir de la pobreza o evitarla.
Pero la política asimismo derivó en abusos, como abortos y esterilizaciones forzosas, pese a que ambas medidas son ilegales. Las parejas que incumplen la ley enfrentan onerosas multas, la confiscación de sus propiedades y pérdida de su trabajo.
En el caso de la abolición de los campos de trabajo (conocidos en China como “laogai”) y la reducción de la pena de muerte, el documento del PCCh asegura que son pasos adelante para “mejorar la protección de los derechos humanos” y los sistemas de corrección, castigo y reinserción de delincuentes.
Además, el país “trabajará para prohibir la obtención de confesiones mediante tortura y abuso físico” y se pedirá a los tribunales que sean estrictos y no acepten evidencias obtenidas ilegalmente.
En una nación donde muchos abogados suelen ser perseguidos por su defensa de los derechos humanos, el PCCh señala que los letrados “jugarán un importante papel en la protección de los derechos legales y los intereses de los ciudadanos” y sus derechos a la práctica legal “serán protegidos”.
Más en línea con las economías desarrolladas, las reformas son parte de planes del gobierno de que los servicios y el consumo se conviertan en los principales impulsores del crecimiento, en lugar de las inversiones y las exportaciones.
Para lograr eso, informa el portal www.larazon.com.ar, Beijing quiere alentar a millones de chinos a mudarse de las zonas rurales a las urbanas, pero eso requiere una gran reforma agraria y de residencia.
Para “ayudar a los campesinos a convertirse en ciudadanos urbanos”, se pondrán en marcha “requisitos razonables” para los residentes rurales que quieran obtener el permiso de residencia (“hukou”) y se controlará “estrictamente”, añade el texto, el tamaño de la población en las megalópolis.
El documento también anunció que China ampliará la entrada de capital privado en su sector bancario y construirá un sistema de seguridad social “más imparcial y sostenible” que aumente “gradualmente” la edad de jubilación, que actualmente es de 60 años en el caso de los hombres y de 55 en el de las mujeres.
Entre ellas, el Partido asegura que permitirá la creación de bancos “pequeños y medianos” de “capital privado cualificado”, si bien no especifica si esto incluye también capital extranjero, de momento sólo representado en China por entidades financieras grandes y bajo un alto coste de apertura de las sucursales.
