En México hay regiones del país como Yucatán que tienen tres niveles de seguridad similares que Canadá, pero tiene otras zonas con tasas de homicidios iguales a los registrados en Honduras o Venezuela.
El subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, dijo que en seis años se duplicaron los homicidios producto del crimen organizado.
Del 2000 al 2006, la tasa de homicidios era de 14.1 por cada cien mil habitantes, y en el 2012 ésta subió 22.
El problema, consideró es más grave si lo vemos por regiones, ya que hay estados del país que tienen muy altos niveles de seguridad comparables con los mejores países del continente, pero también hay otras donde la violencia es muy alta y se trabaja en estas regiones.
En la inauguración del Encuentro de Buenas Prácticas en Prevención de la Violencia, realizado en la Cancillería Mexicana, el funcionario comentó que el programa de prevención de violencia está en 57 de marcaciones del país y en dos delegaciones del Distrito Federal, las cuales son Gustavo A. Madero e Iztapalapa.
Comentó que se están concluyendo los trabajos en Tepito.
“Están en las zonas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara, La Laguna, Acapulco, Chihuahua, Sonora, Michoacán, y Tamaulipas, resaltó.
Indicó Campa Cifrián que se ha focalizado el esfuerzo a nivel de colonias, y se han identificado mil 160 colonias donde se genera este fenómeno de violencia.
Por su parte, Pablo Kuri Morales, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, dijo que la violencia puede detenerse antes de que empiece, a través de la prevención.
El funcionario de la Secretaría de Salud comentó que las lesiones son un problema de salud de alto impacto.
Cada año recordó, fallecen 6 millones de personas mueren a causa de las lesiones en el mundo y una cuarta parte de esta es a causa de homicidios y suicidios.
Dijo que la violencia impacta a una población de edad desde los cinco años hasta los 44 años.
En dicha inauguración participó también el secretario de Salud, Armando Ahued y el representante de la OPS, en México, Maureen Birmnghan.
