Carmen Luna

 En El Joker, la última carcajada de Heath Ledger, obra teatral escrita y dirigida por Javier Márquez, se trata la temática de los límites, las líneas que separan la locura de la cordura, el sueño de la vigilia, la muerte de la vida, el pasado del presente, el ‘yo’ del otro y la crisis de identidad provocada por el miedo que genera al individuo el tener que reconocerse a sí mismo.

Perteneciente de manera original a DC comics, aparecido por primera vez en el comic de Batman número 1 y conocido como el principal enemigo de Batman, el Joker (o Guasón) es uno de los personajes que más confusión crean entre quienes lo analizan, principalmente porque es ambiguo desde su origen, porque hay en su locura una tendencia al caos, a la imprevisibilidad, ya que su destrucción no tiene objetivos o blancos definidos ni una identidad consolidada más allá del impulso tanático, que parece ser la única fuerza que lo mueve, sin tener siquiera un verdadero instinto de conservación o autoconservación; es peligroso porque no tiene nada que perder, nada que ganar, no quiere nada, no sabe quién es y no le importa saberlo. Es un vacío vuelto hacia afuera que vomita destrucción.

Su primera representación fue por el actor César Romero, para ser encarnado, en su versión más famosa, en el Batman, del director Tim Burton, por el actor Jack Nicholson y en la más reciente en la pantalla grande por el australiano Heath Ledger, cuyos últimos instantes de vida son el tema de esta obra.

A lo largo de esta trayectoria el personaje sufrió varias transformaciones, no solo en su apariencia base sino también en su personalidad, causas y modus operandi; El Joker de Nicholson  era un genio que había sufrido un accidente químico y estaba deseoso de venganza hacia todo aquello que lo rodeaba, torturaba a sus victimas hasta que les quedaba una sonrisa permanente en la cara y morían, por lo común sus crímenes tenían implicaciones humorísticas o utilizaban instrumentos relativos a los payasos, mientras que el de Heath Ledger carecía de un pasado definido y destruía de manera caótica, buscando la destrucción por la  destrucción, se distingue del anterior también en su apariencia, menos prolija y en un mayor sadismo en el cual el sentido del humor pasa a un segundo plano, ya que es la crueldad lo que lo entretiene y lo que encuentra gracioso.

Heath Ledger fue el actor elegido, en 2008, para representar al Guasón o Joker en el filme The Dark Knight (El caballero de la noche en México y Latinoamerica)  después de formar parte del elenco de varias películas y series juveniles en su natal Australia, como Brokeback mountain (El secreto de la montaña) de 2005 y Ten things i hate about you (Diez cosas que odio de ti) de 1999, entre otras. Ledger se mudó a Nueva York posteriormente para trabajar en algunos filmes americanos. Unos años antes de esta película, el actor ya luchaba por librarse de la etiqueta de ‘niño bonito’ que pesaba sobre su carrera, por lo que empezó a aceptar papeles que fueran considerados más ‘serios’, lo cual, aunado al trabajo en varias producciones simultaneas, ser actor ‘del metodo’ y los preexistentes problemas de dopaje e insomnio que padecía, lo llevaron a morir por una sobredosis poco tiempo antes de la premiere de The Dark Knight, en la cual su actuación le valió una nominación al premio Oscar como mejor actor de reparto. Su muerte, bien o mal, trajo mucha atención mediatica a la película, sobre sus colegas, su hija y su expareja Michelle Williams.

Jack Nicholson interpretó al Joker en 1989 en la película Batman, lo que le valió el titulo de “uno de los actores más versátiles de Estados Unidos” fue, además, considerado uno de los mejores Guasones del cine. Participó en una gran cantidad de películas, como Mejor… imposible (1997), El resplandor (1990) entre otras. En la obra se comentan detalles sobre el difícil inicio de su vida y primeros años de carrera, además de tratarse la polémica que han abierto sobre él los críticos con respecto a que actualmente solo consigue papeles debido a su fama y que suele mantenerse dentro de su zona de comodidad.

La trama de la obra consiste en el enfrentamiento entre el Guasón de Nicholson, interpretado por Rafael Pimentel, contra Óscar Serrano en el papel de Heath Ledger para pasar a convertirse en una pelea entre ambos Jokers, en la cual salen a relucir las carreras de ambos actores y los problemas que han enfrentado a lo largo de sus vidas, al principio el Joker más viejo termina por volver loco a Ledger con auxilio de su ayudante Harley Queen (también interpretada por Laura Muñoz) hasta matarlo, sin embargo luego de eso regresa Ledger, pero en forma del Joker del Caballero de la Noche a vengarse y destruir al viejo Guasón, entre estas escenas se mezclan intervenciones de Michelle Williams (Laura Muñoz) que intenta ser un ancla a la realidad para Ledger.

Con una escenografía sencilla, poca utilería pero con una fuerte cantidad de efectos sonoros y luminosos se representan la mayor parte de los cambios y ambientes que hay en escena. Una cama casi en el centro del escenario, junto a una televisión, cajas y un par de sillas y sillones, envueltos a medias en plástico de burbujas translucido con una puerta que da hacia afuera más al fondo son indicaciones de la habitación en la que ocurre toda la acción, es decir, la habitación de Heath Ledger; fría, caótica, llena de frascos pequeños de lo que parecen pastillas, signo de todas las adquiridas y consumidas por el actor, que unido a su estado mental, temblores y manera en que las escenas se suceden unas a otras buscan darle al espectador la sensación de que todo forma parte de una alucinacion o un sueño, ya que mezcla personajes de cómic con ‘personas reales’, con actores del pasado.

El protagonista despierta sobresaltado un par de veces para volver a toparse con situaciones surreales y ocurren transformaciones en los que inicialmente eran humanos para convertirse en villanos de fantasía. También la línea divisoria entre la vida y la muerte es puesta en entredicho, ya que a la mitad de la obra ocurre la muerte de su protagonista, que deja en su lugar vivo solo al personaje y sabemos de su muerte con la ayuda de medios audiovisuales, que sin decir o mostrar su muerte explícita da a entender del fin de Ledger poniendo en los altavoces el sonido de un noticiero en que se dice la nueva. Para mostrar el desorden mental de Heath y cómo poco a poco su conciencia se va degenerando se ponen en los altavoces fragmentos de ‘Joker Diaries’, análisis del personaje por parte del actor que lo iba a representar, (cosa no muy rara en actores de la escuela vivencial) estudiando sus gestos, motivaciones y cómo habría de entrar en el personaje, qué estudiar y cómo entenderlo para meterse en su piel.

La obra presenta a un Heath Ledger como un actor vivencial que busca a toda costa evitar ser encasillado como “niño bonito” y obtener reconocimiento por su trabajo como un actor “serio”, por otro lado, se niega a enfrentar la crisis de identidad que lo está consumiendo; no quiere ser él mismo, su familia no parece ser motivo suficiente para seguir y siente temor de lidiar con la sinrazón que se ha apoderado de su vida, por lo que trabaja compulsivamente como actor, lo que le da la oportunidad de pensar ‘fuera de sí mismo’ y evitarse, sin embargo, se topa con un pozo cuando empieza a meterse en el personaje del Joker y al notar el vacío de identidad, la falta de razón y la necesidad diaria de reinvención de su personaje se ve enfrentado a sí mismo y no puede soportarlo. Esto es representado por el segundo enfrentamiento que tiene con el Joker de Jack Nicholson, con el cual compara su trabajo como actor y sus problemas de identidad con los de su personaje hasta que Ledger encuentra la conexión y se da cuenta de que nunca pudo escapar de sí mismo. Este tema hace referencia al dilema de identidad que presenta la actuación y de hecho antes de que Heath Ledger muera su Joker predecesor le dice que “todos quisieran ser otra persona”.

Con la muerte de Heath por el personaje de Nickolson y después de esta con la muerte de Nicholson por parte del Guasón de Ledger  se está dando a entender que a pesar de que el actor más joven murió por causa del personaje, tratando de estar a la altura del actor que interpretó a su personaje antes de él, el resultado final de su personaje terminó por superar al previo.

Los actores son Rafael Pimentel, Óscar Serrano y Laura Muñoz. Se representa en el Foro la Gruta del Centro Cultural Helénico.