Gabriela Cerna

La película Camille Claudel (2013), que retrata parte de la vida de la hermana del poeta Paul Claudel, se filmó en un escenario real: en el manicomio. El filme sólo se ocupa del periodo en que la escultora habitó el hospital psiquiátrico de Montdevergues, pero recordemos que Camille Claudel, nacida el 8 de diciembre de 1864 en Villeneuve-sur-Fère, desde niña mostró su talento en la escultura y después se fue a estudiar a la Academia Colarossi, una de las contadas escuelas de arte que aceptaba mujeres. Después se encuentra con Auguste Rodin (1840-1917), veinticuatro años mayor que ella, de quien tuvo influencia tanto en la técnica como en la temática de las composiciones. Con el escultor francés participó en las obras Las puertas del Infierno y en Los Burgueses de Calais. De ese encuentro se desató un romance que duró quince años, y poco tiempo después, en 1906, destruye parte de su obra. Su hermano y su madre deciden internarla en el asilo de Ville-Evrard y un año después, en 1915, es transferida al manicomio. Paul Claudel, hombre adinerado, dos décadas después deja de pagar el hospital; Camille Claudel, que nunca fue visitada por su madre, murió en el manicomio en 1943 y sepultada en una fosa común. La interpretación de Juliette Binoche del personaje Camille Claudel estremece. El guión y la dirección pertenecen a Bruno Dumont, quien se basa en la vida de Camille Claudel durante el encierro en un manicomio. El realismo con que se construye el filme impregna hasta quitarnos el aliento. El escenario es verdadero, los enfermos mentales que acompañan a Binoche en esta historia conmueven y radian lo severo del encierro. Camille Claudel físicamente estuvo enclaustrada, mas su mente, en donde no pasaban los años, estaba afuera. Su anhelo por regresar a su estudio y reencontrarse con Rodin abren la llaga del tormento que por muchos momentos es algo injustificado, por la actitud recta de la mujer ante su inmisericorde condena en la que recibió contadas gotas de alivio y felicidad: las visitas de su hermano menor, Paul Claudel.