Entre cantos de villancicos y oraciones y sin la presencia del Papa Francisco quedó inaugurado el nacimiento de tamaño natural, en la Plaza de San Pedro para estas festividades navideñas.
El pontífice envió desde Santa Marta su residencia, la bendición especial y la vela con la que se inauguró el nacimiento con piezas de hasta dos metros de altura, obra artística procedente de Nápoles.
El nacimiento napolitano está compuesto por 16 estatuas de tamaño natural, que alcanzan a medir dos metros, están hechas en terracota policroma con ojos de cristal y vestidos en tela, que recuerdan las composiciones del siglo XVIII.
Los personajes: San José y la Virgen María con el niño Jesús, los Reyes Magos, dos figuras rústicas, una de ellas con capucha, un noble oriental, un pobre, una mujer anciana y una gitana que se convierte ante el bebé, otra niña acompañada por una joven y otro pequeño.
Un particular dispositivo permite que el pesebre pueda ser admirado desde todos lados y una técnica de iluminación que permite un juego de luces y sobras.
El papa lo admirará personalmente el próximo 31 de diciembre, siempre y cuando siga la tradición de visitarlo antes de terminar el año. Estará expuesto hasta el próximo 2 de febrero de 2014.
