Entrevista a Antulio Ontiveros Laguna/Abogado constitucionalista

Irma Ortiz

El Movimiento de Regeneración Nacional anunció recientemente que interpondrá amparos individuales y colectivos e impugnará las licitaciones que se puedan presentar en el sector energético y los contratos a suscribir, con lo que busca revertir la reforma constitucional en materia energética.

Por su parte, el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, aseguró que van a continuar las movilizaciones de esa fuerza política contra la reforma, a pesar de su promulgación y que el próximo 31 de enero realizará una gran movilización.

Las protestas han ido acompañadas de amenazas de presentar denuncias penales en contra del presidente Enrique Peña Nieto por el presunto delito de traición a la patria y por subordinar a la nación mexicana a grupos de interés económico extranjero.

Izquierda de golpes mediáticos

Sobre el tema, Siempre! entrevistó al constitucionalista Antulio Ontiveros Laguna, director del Instituto Nacional de Ciencias Políticas Sociales y Estudios Jurídicos Daniel Cosío Villegas.

¿Cuál es su visión de la izquierda y del manejo jurídico que ha tenido en contra de la reforma energética?

Es un fenómeno que debemos observar desde varios puntos de vista. El manejo de la izquierda ha sido errático, no ha tenido grandes éxitos ni contundencia en las acciones emprendidas. La reforma energética encuentra a una izquierda debilitada, dividida, mermada por los procesos internos a la que ella se ha sometido y al descrédito constante que ha generado. Está desarticulada, no pudo hacer un frente consistente para atacar la posición del gobierno federal; los líderes estaban cada quien en su pista, con sus liderazgos, con sus egos, porque hay que decirlo, con sus egos, defendiendo su visión personal y de grupos particulares, cuando debería haber sido un movimiento consistente de oposición a la reforma energética.

Referente al manejo jurídico, no hay muchos recursos, porque lo que podría convertirse en una acción de inconstitucionalidad o una controversia constitucional —exclusivamente para impugnar el procedimiento—, el procedimiento tiene sus claroscuros y no le alcanza.

Necesita la izquierda en el caso de la acción de inconstitucionalidad que el 33% de los diputados estuviesen en contra del acuerdo, serían más o menos 169 diputados, si mal no recuerdo son 137, que votan en contra; no le alcanza en términos numéricos.

Ahora tanto la izquierda, como toda la clase política nacional, mezcla la parte jurídica con la parte política, siempre van acompañadas y la izquierda sabe que hay que dar golpes mediáticos fuertes y contundentes, que no puede defender en los tribunales.

Va a dar una batalla, aunque muchos de los recursos van a ser desechados por improcedentes, y la izquierda va a aferrarse porque tiene la obligación de dar una batalla, no puede decir perdimos y ya, tiene que legitimar todo lo que está haciendo.

Recordemos que la izquierda necesita adeptos y que los partidos sobreviven del presupuesto, éste viene en función de la cantidad de los militantes que tienen, y deben seguir demostrando que hay que defender y que está en una posición de combate.

Los pobres no ven beneficios en sus bolsillos

¿Qué viabilidad ve a las acusaciones contra el presidente Peña Nieto de traición a la patria?

No alcanza porque es una propuesta. El Código Federal Penal señala claramente lo relativo al delito de traición a la patria, en su fracción primera. Si en este país se encarcelara a la gente por las propuestas, imagínese cuánta gente sería afectada. Además, si esa iniciativa [la reforma energética] hoy es ley, si está en la Constitución, es por una iniciativa del presidente, pero existe un órgano colegiado, que es el Congreso de la Unión, que la aprobó, y legislaturas locales que también lo hicieron.

No olvidemos, por ejemplo, aquella idea descabellada del expresidente Felipe Calderón de cambiar el nombre a este país en el último día de su mandato, eso fue solamente una propuesta.

En este caso, el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador dice tener documentos e información que revelará de que se negoció la entrega de los recursos energéticos. Mire, yo le puedo decir que traigo conejos en la bolsa y le argumento, pero si no los pongo sobre la mesa será muy complicado de comprobarlo. Honestamente, no le puedo decir si con base en estos documentos se podría proceder o no, porque no los conozco, sería totalmente subjetivo como lo es señalar que ellos tienen pruebas, es muy complicado.

El tema de la consulta popular, ¿ésta bastaría para revocar la reforma energética?

La consulta popular es algo que se ha llamado la orientalización de las decisiones, esto es, ya no se toman en forma vertical sino a ras del ciudadano de a pie. Yo estaría a favor de una consulta, pero mi opinión es que no derivaría necesariamente en que haya una contrarreforma, pero sería un buen experimento para ver su alcance.

Mi opinión personal es que todos los días cuando se habla sobre la reforma energética, se habla de sumas de miles de millones de dólares, pero resulta que en este país hay más de 70 millones de personas que cuando salen de su casa lo único que ven es miseria y entran a su casa y es lo mismo. Su entorno y su realidad no está bañada de los beneficios del petróleo, aunque nos digan, por ejemplo, que es para la educación, pero en la lista de la OCDE estamos en los últimos lugares. Nos dicen que es para el proyecto y desarrollo democrático del país, cuando la más desacreditada es la clase política y los institutos electorales.

Entonces, si usted le pregunta a la gente que van a privatizar el petróleo, bueno, no sé, pero honestamente yo no resiento en mi economía que esos miles de millones de dólares me beneficien, aunque si son repartidos, si son distribuidos en los rubros del gasto nacional, las cantidades y los beneficios son ínfimos para la mayoría de la población.

Hay gente que se han enriquecido con el petróleo, pero hay millones mexicanos que no sienten los beneficios; no les llegan ni en salud, ni en educación, ni en seguridad o en democracia. Hay una pobreza alimentaria terrible, millones de gentes que viven con menos de un dólar diario en este país, más de 30 millones de personas; entonces, resulta hasta fantasioso invitarlos a defender algo de lo que tangiblemente no tienen ningún beneficio.

 

La izquierda carece de fuerza política

¿Qué opina de una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia?

La izquierda propone el juicio político porque sabe que como movimiento, como ciudadanos, no puede promover una controversia constitucional, porque eso lo deberían promover primero, no contra la Constitución, no pueden operar contra ella, sino contra leyes que se opongan a la Carta Magna.

Cuando existe conflicto entre poderes, ellos son ciudadanos, los partidos políticos no forman parte del poder estructurado en México, en ese sentido no es la vía; sin embargo, repito existe una posibilidad en la cual puedan impugnar, no el contenido de la ley sino la forma en la que se aprobó, específicamente en la Cámara de Diputados cuando había una primera lectura y no se le dio el seguimiento legal para aprobarla, eso se puede impugnar, pero el contenido no. Seguramente la Corte no entrará al fondo de la discusión porque el contenido no está a discusión.

¿Cómo ve los escenarios desde el punto de vista jurídico-político en cuanto a las acciones que realicen?

Martí Batres declaró que “vamos a interponer todos los recursos”, y eso demuestra que tiene una estrategia errática; cuando uno tiene una estrategia y un objetivo bien planteado, no necesita estar jalándole y planteándole a todo lo que se pueda. Cuando sale el senador Ricardo Monreal a decir que vamos por un juicio político, es porque tiene claridad de que poco obtendrá de una controversia constitucional o una decisión de constitucionalidad. Jurídicamente, creo que no hay mucho, pero van a dar la lucha, para eso les pagan.

¿Y políticamente? ¿Cómo ve el futuro de la izquierda?

Políticamente, no tiene fuerza suficiente. El momento estelar de la izquierda fue en el 2006, de ahí para adelante ha habido un declive total y errático. Este era un momento en el que se debió haber mostrado unidad, contundencia; no hay tal, no hay una propuesta, los liderazgos están divididos.

Cómo entender que una parte de la izquierda marcha en el Ángel de la Independencia 75 horas y en la otra se está negociando el Pacto por México, aunque salga el líder del PRD a decir no, nosotros no firmamos; de acuerdo, pero en los hechos que son los que hablan, está claro de que sí han cedido. No digo que esté bien o mal, no es un juicio de valor, es algo que sucedió, pero hay dos discursos y lo único que demuestran es que están desarticulados.

Veo una recomposición de los grupos que en algún momento fueron desplazados o puestos en un segundo plano, no olvidemos que no es una izquierda homogénea, sino diferenciada, lo que es parte del gran conflicto del PRD de forma histórica. Es una izquierda atávica con eslabones que la une terriblemente al siglo XIX, lo vemos ahora, no hay líderes en el caso de Morena, no hay un líder que sustituya a Andrés Manuel López Obrador, la identificación de la gente ante la situación de que fue a parar al hospital, de forma natural elevan al hijo y lo ponen a cubrir el liderazgo, pero por una situación de nombre nada más, porque nadie lo conoce, solamente ese grupo, el caudillismo no ha sido superado.

También hay que ver un escenario para la izquierda en México, donde muchos medios de comunicación se han encargado de satanizarla y de señalarla, claro la izquierda no necesita mucha ayuda para eso, pero los medios no han ayudado a que políticamente evolucione el país de forma correcta, sataniza no solamente a la izquierda sino al opositor. Hablar de esta situación no es hablar en contra de las entidades, ya que necesitan plantearse hacia dónde van, dicen que tienen un proyecto de país, pero no, hacen mucho polvo y se ve poco.