Sobra cinismo y demagogia
Carlos E. Urdiales Villaseñor
El Programa Nacional de Financiamiento al Desarrollo (Pronafide) establece que para el cierre de la presente administración, es decir para 2018, México puede alcanzar un crecimiento anual de 5.3% del PIB gracias a las reformas y a su adecuada implementación. Suena muy bien, sólo que quienes elaboran este pronóstico o proyección son del mismo equipo que hace un año estimó un desarrollo de la economía nacional de 3.4% y estamos al cierre del año en cerca del 1%. O sea que lo suyo, lo suyo no es la prospectiva. Pero…
En el Pronafide se establece que, para alcanzar esta meta, el país deberá incrementar en más de 11% su tasa de recaudación tributaria donde por cierto ahí sí ya han empezado, además considera que se puede llegar a generar un millón de empleos anuales, pero eso es a mediano plazo, hoy cerramos el año con menos de 300 mil, a todas luces (o sombras) muy insuficientes.
El pronóstico que supongo querrá hacer las veces de bono anímico de fin de año habla por supuesto de la aprobación de importantes reformas y de la implementación, a través de sus reglamentos, de otras tantas, como la laboral que a más de una año de su promulgación aún no da frutos, o al menos no muy visibles. Los retos ahora serán, como ya lo dijo el presidente Peña Nieto, la eficiencia, la capacidad para aterrizar y hacer tangibles los beneficios buscados con las reformas educativa, de telecomunicaciones, la financiera, la hacendaria, la política y la energética. Todas suman, pero hay que bajarlas del enunciado al resultado.
Para ello se requiere del concurso serio y profesional del Congreso, de nuestros diputados y senadores que nunca se equivocan, que no son comprendidos y que jamás descansan en pro de la nación, pero que, a vistas de nosotros sus electores, dejan pendientes legales a contentillo de sus intereses políticos y de otra naturaleza también. No realizan los nombramientos pendientes, no hacen las leyes reglamentarias y secundarias de las reformas, alargan plazos, omiten consecuencias, inventan pretextos y se congratulan siempre por sus altos servicios prestados a la patria. No hay crítica, no hay evaluación y sobra cinismo y demagogia.
Para las cosas buenas que se han buscado con las reformas y demás, se requiere trabajo legislativo, también una operación y conducción eficaz de las políticas públicas por parte de los tres poderes, de pericia y experiencia en el manejo de la economía nacional. El desempeño económico del país en este 2013 fue peor de lo que los pretextos alcancen a cubrir, ni entorno internacional ni doméstico lo justifican. Por el bien de todos que la curva de aprendizaje y algo de humildad republicana los alcance en estas fiestas decembrinas y reformadoras.
El Pronafide es un gran documento de prospectiva económica y puede parcialmente ser una hoja de ruta para el trabajo que sigue en todos los ámbitos de gobierno. Dicen que ahora sí.
@CarlosUrdiales
