Un total de 22 jugadores actúan con doble pasaporte en México, es decir, son naturalizados. De ellos, 14 que cumplen con los requisitos establecidos por FIFA para ser tomados en cuenta por la Selección.
Así que se podría formar un equipo mexicano, paradójicamente, exclusivamente con jugadores no nacidos en México.
Lapuente toma como una simple anécdota, pero no alejada de la realidad, el equipo de naturalizados. “Habría que juntarlos y que jueguen contra la Selección. Sería un buen agarrón”.
Pero el problema no son los naturalizados, “eso está de moda. Lo que origina todo esto es la gran cantidad de extranjeros que traemos semestre a semestre. Tener a cinco son muchos, y no lo entendemos”.
Una Selección de naturalizados jugaría con Federico Vilar en la portería. Aunque fue convocado por Argentina, nunca jugó, por lo que podría representar al Tri. En defensa estarían Lucas Ayala, seleccionado en la era de Sven-Göran Eriksson; Miguel Ángel Martínez, Javier Gandolfi y Walter Erviti. La media sería con Lucas Silva de contención; el mundialista Antonio Naelson Sinha de armador. Por las bandas jugarían Christian Giménez y Damián Álvarez, ambos ya llamados al Tricolor.
Adelante jugaría otro ya seleccionado, Lucas Lobos, y un viejo lobo de mar: Alfredo Moreno.
De corriente distinta, pero de mismo pensamiento, Ricardo La Volpe coincide con Lapuente.
Como Lapuente, La Volpe opina. “El problema no son los naturalizados, son los extranjeros, son demasiados. Ahora sólo van a debutar los jóvenes que en verdad hagan diferencia”.
Por eso sugiere que “en vez de invertir en fuerzas básicas, inviertan en traer más extranjeros. Uno pega y al rato lo naturalizan, así le abren espacio a otro”.
Pero, ¿qué dicen los naturalizados a esto? Piden respeto y que no sean tachados de oportunistas. “Nosotros nos matamos trabajando para nuestras familias e invertimos en México, donde nos queremos quedar. Yo no me naturalicé para jugar en la Selección Nacional, sino porque estoy muy a gusto en este país y quiero seguir aquí por mucho tiempo”, dijo Christian Chaco Giménez.
El jugador de Cruz Azul ha manifestado, que vestir la casaca verde, “es de lo mejor que me ha pasado, si me fue bien o mal, ese es otro cantar, lo que jugué, nadie me lo quita”, finalizó.
