A través de los trabajos de liberación y consolidación que realiza el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el sitio arqueológico Las Ventanas, al sur de Zacatecas, se han encontrado restos de la presencia de caxcanes, uno de los grupos de habla náhuatl más combativos contra el avance de los conquistadores españoles.
En algunas de las estructuras que circundan la Plaza de los Dos Altares y a nivel de superficie, fueron localizados siete entierros, todos en posición decúbito dorsal flexionado y sin mayor ofrenda de acompañamiento, que podrían corresponder a la última ocupación del sitio, entre 1200 d.C. y las primeras décadas del siglo XVI, cuando de acuerdo con las fuentes históricas, fue asentamiento caxcán.
Lo interesante, comento el director del Proyecto Arqueológico Las Ventanas, es que las crónicas señalan que fueron las mujeres, los infantes y los ancianos caxcanes quienes permanecieron en esos sitios, mientras los jóvenes participaban en las batallas de la Guerra del Mixtón, que tuvo su parte álgida en la región hacia 1541-1542.
Aunque este contexto arqueológico podría coincidir con lo señalado en las fuentes históricas -dado que los fragmentos cerámicos asociados a los restos óseos corresponden a este periodo, el Posclásico Tardío-, se han enviado muestras óseas al Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad, en Irapuato, Guanajuato, para confirmar o descartar su filiación biológica.
Desde 2012, el INAH ha emprendido labores sistemáticas en Las Ventanas, con miras a su apertura a mediano plazo. La zona arqueológica comprende alrededor de 150 hectáreas que han sido adquiridas por el Instituto, en 48 de las cuales se distribuyen las estructuras más grandes y conforman su zona nuclear, es decir, su centro cívico ceremonial.
Los trabajos se han enfocado en la Plaza de los Dos Altares, uno de los espacios que forman parte de las terrazas del sitio, en su parte este. Las construcciones que se encuentran en las faldas y en la cima del Cerro Las Ventanas datan de su época de mayor ocupación, entre 700 y 1200 d.C., durante el Epiclásico.
Para este 2014 las labores del proyecto estarán enfocadas en recuperar la casa acantilado que da nombre a la zona arqueológica, afectada por el graffiti y la fauna nociva. Este elemento que se ubica en la parte media del cerro, es hasta ahora el más sureño dentro de la tradición de este tipo de construcción que se halla desde el oeste estadounidense, continuando por Chihuahua y Durango.
En los próximos años se estimará la liberación de algunas de las estructuras que conforman el área ceremonial del sitio, en la cima del Cerro Las Ventanas, entre ellas la Gran Pirámide y el Patio Principal.
