Minicomentarios
Sara Rosalía
Importante, que 23 Premios Nacionales de Ciencias y Artes se dirigieran a la Suprema Corte para que declarara inconstitucional la reforma energética. Me llamó la atención que Jacobo Zabludovsky dijera que la forma era muy original, porque lo que argumentaban los intelectuales era que había sido incorrecto, por su premura, el procedimiento. Extraño que sorprendiera a un abogado, porque justamente, la Suprema Corte decide siempre sobre los procedimientos sin duplicar y mucho menos suplir a los jueces. Le corresponden, también, los juicios sobre inconstitucionalidad, que era el caso. Por esa razón, los destacados intelectuales no se referían siquiera a las ventajas o desventajas de la reforma energética. Los 23 Premios Nacionales que solicitaron que la Suprema Corte atrajera el caso son: el astrónomo Manuel Peimbert, el filósofo Luis Villoro, los pintores Manuel Felguérez y Vicente Rojo, el novelista Fernando del Paso, el poeta José Emilio Pacheco (hospitalizado por una caída), mi escritor preferido Sergio Pitol, el artista Federico Silva, la académica Margit Frenk, el dramaturgo Vicente Leñero, la narradora Margo Glantz, el crítico de arte Jorge Alberto Manrique, la fotógrafa Graciela Iturbide, el cineasta Felipe Cazals, el escritor Hugo Hiriart, los politólogos Soledad Loaeza y Lorenzo Meyer, el narrador José Agustín, los cineastas Jorge Fons y Paul Leduc, el poeta Hugo Gutiérrez Vega, el compositor e intérprete Óscar Chávez y el también compositor Javier Álvarez . Qué bueno que los intelectuales se preocupen por el porvenir del país. Se suman, así, a los dos millones de mexicanos que se oponen a la reforma energética.
Típico de la Suprema Corte que declarara, en menos de que lo cuento, que la demanda era improcedente y que el Presidente y las Cámaras habían actuado conforme a derecho. Si la reforma energética, como la educativa, se las despacharon en unas horas, la respuesta de la Suprema Corte las superó en el fast track.
Tania Álvarez y el trabajo artístico en equipo
Interesantísima la entrevista a la bailarina Tania Álvarez. El motivo para TV Siempre fue el fallecimiento de Guillermo Arriaga, el célebre coreógrafo y bailarín de Zapata. Sin embargo, si ustedes ven la conversación con Tania, observarán que ella pone el acento en que el trabajo artístico debe hacerse en equipo, en estrecha colaboración con otros artistas. Menciona que el ballet, ya clásico, al que ella pertenece, ya contemporáneo, como Arriaga o incluso folklórico, involucra, no sólo a muchas personas, sino a distintas disciplinas. Pone, como ejemplo, La manda, con coreografía de la inolvidable Rosa Reyna, la música de José Pablo Moncayo y basada en el cuento “Talpa” de Juan Rulfo. Del vestuario, recordó, se responsabilizaban artistas como Miguel Covarrubias o Chávez Morado. Este tema que parece casual y memorioso es fundamental, el nacionalismo que caracterizó a Guillermina Bravo o o a Guillermo Arriaga y en general, a la danza contemporánea, es otro tema que da mucho qué pensar. En lo personal, me hizo reflexionar que la historia de la cultura mexicana, así, por grupos de artistas interdisciplinarios, está todavía por escribirse.
Este fenómeno no atañe sólo a la danza contemporánea. La generación del Ateneo reunía a músicos (como Julián Carrillo), pintores (como Diego Rivera), filósofos (como Antonio Caso), arquitectos (como Jesús T. Acevedo) y escritores (como Alfonso Reyes o Pedro Henríquez Ureña). La de Contemporáneos lo mismo, pues al lado de los poetas Villaurrutia y Novo, estaban los teatristas como Celestino Gorostiza o los músicos como Carlos Chávez y los pintores como Manuel Rodríguez Lozano o las actrices como Clementina Otero. Si de los estridentistas se habla están los escultores como Germán Cueto, los pintores como Fermín Revueltas, los fotógrafos como Tina Modotti, los teatristas como Germán List Arzubide y etcétera. El propio Silvestre Revueltas suele sumarse a los estridentistas. Felguérez o Rojo podrían formar grupo con la llamada Generación de la Casa del Lago, como se pueden añadir los directores teatrales José Luis Ibáñez o Gurrola, los escritores Juan García Ponce y Juan Vicente Melo, las actrices Martha Verduzco y Pixie Hopkins y los músicos Rafael Elizondo y Alicia Urreta.
