Aunque los gobiernos de Panamá y de España aseguran que el problema de la posible suspensión de la obras del Canal de Panamá es entre empresas, la mediación diplomática revela que el conflicto trasciende ya que al consorcio mayoritariamente europeo que ganó la licitación, no le salen las cuentas y quiere renegociar.
El consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), integrado por las empresas Sacyr de España, Impregilo de Italia, la belga Jean de Nul y la panameña CUSA, amenazó el 30 de diciembre pasado con “suspender” las obras de ampliación del canal, si no se resuelve el pago de 1,600 millones de dólares por costo extra.
La autoridad del Canal de Panamá (ACP), se niega a pagar más y el conflicto ha trascendido de tal manera que el presidente de ese país, Ricardo Martinelli ha salido a los medios para defender “los intereses de Panamá”. La disputa se originó, según opinión del consorcio, porque el gobierno panameño no le informó sobre “fallas geológicas” en el área del proyecto, lo que a su juicio constituyen “costes imprevistos” que se deben pagar.
Por su parte, la ACP considera que no se cumple con las cláusulas establecidas en el contrato y mucho menos con los justificantes para “suspender” la obra. Ya que sólo se podría suspender en caso de impago, pero hasta el momento, esto no ha ocurrido.
El escándalo ya alcanzó a ambos gobiernos y aunque se trata de baja el perfil del conflicto, es evidente que son miles de millones de dólares los que están en juego en un proyecto que para Panamá es esencial.
Un dato interesante es que el consorcio privado ofreció la oferta más baja para adjudicarse el proyecto (3,200 millones de dólares), hecho que en su momento llamó la atención por los posibles riesgos financieros de la operación.
Ahora es evidente que esos riesgos se han hecho realidad y al consorcio mayoritariamente europeo, no le cuadran las cuentas. La diplomacia española e italiana ha iniciado contactos con su similar panameña y ambas partes están dispuestas a dialogar, en este caso, negociar.
Al cierre de este material, se conoció que la Ministra de Fomento de España, Ana Pastor, viajó al país centroamericano para entrevistarse con el presidente Martinelli. El proyecto global de ampliación del Canal de Panamá tienen un costo de 5 mil 250 millones de pesos e inició en el 2007. El Consorcio mayoritariamente europeo que ganó la licitación para la construcción de las esclusas ahora quiere renegociar. En la carrera por ganar a veces no se hacen bien las cuentas y ahora hay 1,600 millones de costos extra, ¿quién los va a pagar?
