El Gobierno chino reaccionó tajantemente contra el escándalo de corrupción que involucra a sus máximos dirigentes y censuraron los medios que dieron a conocer esta información, los portales de El País, Le Monde, The Guardian, Süddeutsche Zeitung y Global Mail, son parte de los medios que participaron en la investigación y fueron bloqueados.
“China Leaks” fue en nombre que el diario español El País, asignó a la investigación que evidencía el nombre de 13 familiares de los máximos dirigentes comunistas, entre ellos el actual presidente, Xi Jinping, y los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng, así como 15 grandes empresarios y directivos de empresas petroleras estatales, que crearon sociedades opacas en paraísos fiscales.
La investigación pudo realizarse gracias a a la filtración masiva de documentos que obtuvo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), organización que también fue censurada.
Los documentos que datan hasta principios de 2010, demuestran como la élite comunista creó sociedades opacas, principalmente en las Islas Vírgenes, después de haber labrado enormes fortunas a la sombra del régimen. Dicho enriquecimiento solo fue posible, gracias a la cercanía de los involucrados al poder.
Este nivel de corrupción contradice la política de transparencia que oficialmente decretó el actual Presidente, que contempla duras medidas contra el enriquecimiento ilícito de sus élites. Asimismo coincide con el inicio del juicio al activista Xu Zhiyong, quien será enjuiciado por solicitar a los funcionarios chinos que realicen una declaración pública sobre sus bienes. De ser culpable, Xu podría enfrentar una pena de hasta cinco años de prisión.
China no permite que los medios de comunicación internacionales publiquen información negativa sobre ellos, cuando éstos lo hacen, inmediatamente su gran cortafuegos bloquea los sitios web de los medios.