Catherine Ashton, jefa de la diplomacia europea, llegó este lunes a Kiev para negociar con las nuevas autoridades un paquete de ayuda económica a fin de evitar que el Estado ucraniano entre en quiebra. Ayer, el presidente en funciones, Alexánder Turchínov, y Arseni Yatseniuk, ambos líderes de Patria, el partido de Julia Timoshenko explicaron en la Rada (Parlamento) la crítica situación económica del país,provocando una ola de pánico entre la población. La moneda local, la grivna, continúa descendiendo mientras la población trata de poner a salvo sus escuálidos ahorros.
Por su parte el nuevo ministro de Finanzas, Yuri Kolobok, cifró en 35.000 millones de dólares (25.500 millones de euros) para los próximos dos años la ayuda que su país necesita para salir del agujero, evitar la quiebra y «estabilizar la situación económica». Kolobok propone, además, la celebración de una conferencia internacional de donantes para impulsar las reformas en la economía ucraniana y su modernización.
De acuerdo con las palabras del viceministro, el cálculo del volumen de recursos financieros que precisa el país fue elaborado por el Ministerio de Finanzas, el Banco Nacional de Ucrania y el actual presidente en funciones, Alexánder Turchínov, quien el domingo culpó al depuesto presidente Víctor Yanukóvich de haber esquilmado las arcas del Estado.
Según el jefe del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, Elmar Brok, el paquete de ayuda que la UE podría ofrecer a Kiev asciende a 20.000 millones de euros, 5.500 menos de lo que señala Kolobok. La cantidad de 20.000 millones de euros, precisamente, fue la que el dimitido primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, solicitó a Bruselas en noviembre para poder firmar el Acuerdo de Asociación y le fue negada.
Ahora, tras un período de reflexión, la UE se ha replanteado su postura inicial. Ashton continuará hoy sus encuentros en Kiev para hacerse una idea lo más ajustada posible de lo que Ucrania necesita para ver después qué puede hacer Bruselas. La Alta Representante se reunió ayer con Turchínov, Kolobok y Yatseniuk, así como con el líder de UDAR, el boxeador Vitali Klichkó y el ultranacionalista Oleg Tiagnibok. También con el magnate, Piotr Poroshenko, uno de los candidatos a ocupar el puesto de primer ministro, e incluso con representantes del Partido de las Regiones, el que dirigió Yanukóvich hasta su huida.
Los 20.000 millones de euros podrían crecer con ayudas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de Estados Unidos. No obstante, el dinero no se entregará hasta después de las elecciones presidenciales de mayo, para garantizar que en el país no se produce ninguna involución. Bruselas exigirá también a Kiev drásticas reformas económicas para poder acceder a la ayuda.
Por su parte, el ministro de Exteriores griego, Evangelos Venizelos, pidió ayer la convocatoria de una conferencia internacional con la participación de la UE, Rusia e instituciones financieras para impedir la bancarrota de Ucrania.
