El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, aseguró que los precios de los bienes y servicios, que no se determinan en mercados competitivos, tienen un efecto similar al de los impuestos, aunque con un mayor agravante, pues van en detrimento de la población.

Durante la firma de un convenio entre el instituto central y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) para intercambiar información y promover el sano desarrollo del sistema financiero del país, el funcionario dijo que es crucial la eficiencia de los mercados para que se cumpla el objetivo de preservar el poder adquisitivo de la moneda.

“La mayor competencia en todos los mercados incide en forma directa en una mejoría del poder adquisitivo de los consumidores y esto tiene una gran relevancia para el cumplimiento del objetivo del banco central.

“Todos sabemos que los precios de ciertos bienes y servicios, que no se determinan en mercados competitivos, tienen efectos adversos sobre el bienestar de los consumidores, similares al de los impuestos”, comentó.

Agustín Carstens añadió que en esas prácticas tienden a provocar un alza en los precios y a disminuir las cantidades ofertadas, “esto tiene un agravante ominoso, ya que no hablamos de impuestos que recaude el gobierno para ejercerlos en el gasto público, sino de rentas que extraen terceros en detrimento del beneficio que debería corresponder a los consumidores”.

Explicó que la distorsión tiene efectos aún más adversos cuando se tratan de bienes de consumo generalizado, porque lesionan en mayor proporción el poder adquisitivo de los hogares más pobres.

Consideró fundamental la firma del convenio con Cofece a fin de intercambiar información y determinar los parámetros a través de los cuales se evaluará la competencia en el sector financiero.

El gobernador del Banxico explicó que la competencia entre las empresas trae consigo precios más bajos, mayor eficiencia y mejor calidad de bienes y servicios.