Señaló que el sistema de vigilancia epidemiológica debe ser proactivo, es decir, capaz de identificar aquellas áreas que presentan distintos riesgos ambientales para actuar con anticipación.
“Hay que hacer una anticipación del riesgo, no esperar a que emerja. Lo que realmente funcionaría es tomar medidas que eviten la manifestación de las enfermedades y los riesgos asociados a estas y es fundamental que la gente tenga alguien que le ayude a tomar decisiones. Ese papel debiera ocuparlo el médico de cabecera, pero no ocurre así”, señaló.
Medidas de Prevención
Especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM coinciden en que el cólera nos ha acompañado desde la década de los 90, cuando se presentó una epidemia. Señalaron que controlarlo no es difícil, tan sólo se tienen que implementar medidas como limpiar el agua, lavarse las manos y ordenar los desechos humanos.
Explicaron que a partir de la experiencia vivida en los años 90, se implementaron distintas medidas higiénicas que se siguen hasta la fecha y que propiciaron cambios en la sociedad mexicana. Algunas de ellas fueron la cloración del agua y el consumo del agua embotellada. Con estas acciones, no sólo se controló la enfermedad, sino que se presentaron distintos efectos colaterales como la reducción de las enfermedades diarreicas y la mortalidad.
Enfermedad difícil de detectar
El doctor Malaquías López Cervantes, coordinador de la Unidad de Proyectos Especiales de Investigación en Medicina Social, declaró que el cólera es una enfermedad que desde los años 90 no se ha ido de México, aparece ocasionalmente, pero cuando las condiciones se deterioran, la bacteria brota en cantidades más importantes.
“Con la epidemia de 1992, nos dimos cuenta que es una enfermedad que avanza de forma oculta y es prácticamente indetectable. Van apareciendo personas que se contagian, pero no todas tienen la enfermedad florida, o sea, la diarrea violenta, muy líquida o blanquecina, que tienen los que presentan los cuadros severos, por lo tanto, pueden pasar desapercibidos fácilmente como cuadros de diarrea y a nadie se le ocurre que puede ser cólera. La bacteria puede estar apareciendo a través del tiempo y no nos damos cuenta hasta que algo rompe el equilibrio y aparecen muchos casos”, dijo el investigador.
En agosto del año pasado, se reportó la aparición de un paciente infectado en nuestro país. Desde esa fecha, se han diagnosticado varios casos en Hidalgo, Estado de México, Veracruz, Distrito Federal y San Luis Potosí.
Es recurrente
El cólera es una enfermedad infecciosa intestinal producida por la bacteria Vibrio cholerae. Entre sus síntomas principales se encuentran diarrea y vómito intenso, que pueden llevar a una rápida deshidratación. Puede ser adquirida por consumo de agua infectada con la bacteria, aunque también se transmite a través de alimentos contaminados.
La bacteria en sí misma está infectada por un virus que la hace patogénica y es el responsable de que genere la toxina colérica que provoca una diarrea intensa.
La enfermedad se conoce desde hace muchos años. En el mundo ha habido siete pandemias registradas, la primera se dio en 1817 y la última en los años 90. Está presente permanentemente en lugares como Bangladesh o el norte de la India. En cambio, en América no es tan común, lo cual podría estar relacionado con una ventaja genética de los americanos.
