El pianista, compositor y arreglista mexicano Enrique Nery falleció ayer a consecuencia de una insuficiencia renal que lo aquejaba desde hace siete años.

“Hoy se cierra un capítulo pero lo único que me queda claro es que la música de mi papá vivirá para siempre”, se lee en su cuenta de Facebook, administrada por Lilileth Nery, hija del compositor, en un mensaje donde se agradece el apoyo recibido durante su enfermedad.

La muerte del prodigioso jazzista es una gran pérdida para el género sincopado y para la música mexicana en general, a la que deja un legado de más de 50 años.

La familia ha comunicado que el cuerpo del maestro Enrique Nery sería transportado al Salón Zaphiro del Sindicato Único de Trabajadores de la Música (SUTM), ubicado al sur de la ciudad, para realizarle un tributo y que, posteriormente, sería trasladado a una funeraria de la colonia Juárez.

CONDOLENCIAS. Autoridades culturales, amigos y colegas externaron su pesar por el deceso del reconocido pianista, mientras que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) emitió un comunicado en el que lamentó su deceso del músico, a quien consideró uno de los jazzistas más importantes de este país.

La agencia de producción y promoción cultural CulturArte y el portal Contratiempo Jazz se sumaron a las condolencias vía Twitter.

Radio Educación hizo lo propio y publicó dos fotografías del músico con el mensaje: “Enviamos nuestro pésame a sus familiares, amigos y alumnos, presencias que cultivó con su generosidad. Descanse en paz”.

El compositor y guitarrista experimental de cámara Alejandro Otaola también se conmovió con la noticia y escribió: “Un honor haber tocado en el Homenaje a Enrique Nery en el Teatro de la Ciudad. Descanse en jazz”.

Erik Montenegro, especialista en el género, escribió en la misma red social: “El mundo del jazz está de luto. Que en paz descanse querido maestro”.

Sólo Jazz Radio manifestó su pesar diciendo: “Una figura queridísima del jazz mexicano se nos fue hoy. Descansa paz el maestro Enrique Nery. Pianista. Compositor y gran ser humano”.

“El Instituto Mexicano de la Radio y Horizonte Jazz FM México lamentan el Fallecimiento del jazzista mexicano Enrique Nery. Su talento y carisma de siempre estarán presentes en la Casa del Jazz. Descanse en paz”, señalaron en sus cuentas en las famosas redes sociales.

Fernando Aceves, documentalista gráfico de la música, manifestó en su cuenta de Twitter: “Enrique Nery, hombre con muchas referencias en torno a la música, sabía de dónde venía y hacia dónde iba, un golpe a la música de este país”.

TRAYECTORIA:

El 2011 fue un año de tributos para Enrique Nery, quien fue objeto de varios homenajes por su medio siglo de brillante trayectoria, y que concluyó con su muerte.

En ese año dijo a Crónica que los músicos de jazz no son famosos, ni ricos, ni populares, “simplemente conocidos por la familia o por algunos fans ociosos”, debido a que hay una falta de cultura en el país, de equidad y por las desigualdades”.

Su cuerpo se fue, pero su talento será recordado por varias generaciones de amantes del género, a quienes supo cautivar con su música e interpretaciones.

Enrique Nery nació en la ciudad de México en 1945. De niño estudió acordeón con su papá pero a los 11 años descubrió su verdadero interés: el piano, instrumento que habría de sacar lo mejor de él y que lo convertiría en un “auténtico bohemio sin pretensiones”, como lo llamó el año pasado Alejandro de Luna, en un artículo para la publicación Jazzbook.3.

Entre 1957 y 1960 estudió en el Conservatorio Nacional de Música bajo la guía de Aura Pacheco, Carlos Jiménez Mabarak y Rodolfo Halffter, reseña su perfil de Facebook.

La cuenta, que hoy dio la noticia de su muerte y que era administrada por su hija Lilieth Nery, recuerda que a lo largo de su carrera musical realizó arreglos musicales para emblemáticos artistas mexicanos como José José, Eugenia León, Guadalupe Pineda y Vikki Carr.

Formó parte de las orquestas de Dámaso Pérez Prado y Pablo Beltrán Ruiz; de agrupaciones como Lucifer, la Sociedad Organizada del Sonido y BOS; y de grupos como SuperCarlos, de Carlos García, y Coloso, de Rodolfo Popo Sánchez.

Además, grabó diversas sesiones con Pedro Vargas, Armando Manzanero y Marco Antonio Muñiz, y fue director musical de Luis Miguel, Monna Bel y Carlos Lico.

El prodigioso músico se llegó a definir como un “músico que aspira a tener un panorama globalizador. Como músico genérico me puedo subir a cualquier contexto y hacer una diversidad de cosas”.

En los años noventa coordinó talleres de jazz con jóvenes músicos. A inicios de la década pasada, fue parte de uno de los tríos más relevantes del jazz mexicano, con el contrabajista Agustín Bernal y el baterista Tony Cárdenas, recordó el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

En el reconocimiento a su medio siglo de trayectoria artística, en 2011, fue homenajeado por la Coordinación Nacional de Música y Ópera del INBA, “por su importante trayectoria artística y por ser uno de los pioneros del jazz en México”.

Allí, consideró muy valioso que las autoridades artísticas y culturales del país sigan abriendo espacios para que no se margine a los ejecutantes del género.

Enrique Nery contaba con más de una decena de discos en su haber, aunque a lo largo de su vida musical figuró no sólo en el campo del jazz, pues también incursionó en otros géneros musicales, apunta el portal artist.mx.

Compuso los álbumes The New Mexican Sound of Enrique Nery, Perseverancia, Dueto Nery/Lopez, Contrastes, Ambiance, From Mexico to the World, Solo Sessions, Mexicanista, ¿Quién eres tú? y Toda una vida.

En su momento el pianista llegó a señalar que lo que realizaba podría resumirse en una palabra: “Retribución. Retribución a la tierra, a la música, a mis padres. No me mueve más nada”, aseveró en su momento el destacado ejecutante.