Reconocido por sus 50 años de trayectoria, en el Palacio de Bellas Artes por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), galardonan con la Medalla Bellas Artes 2013, al cineasta mexicano Arturo Ripstein, en una ceremonia en la que anunció además apoyos al cine mexicano por más de mil 400 millones de pesos.
En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Rafael Tovar y de Teresa, titular del Conaculta, dio a conocer que para este 2014 se contará con 200 millones de pesos adicionales a los 500 que se tuvieron en 2013 en el renglón de estímulos fiscales al cine.
De ellos, dijo el funcionario, 50 millones se dedicarán al apoyo a la distribución del cine mexicano dentro del país, para lograr una mayor circulación de las producciones nacionales.
Para el Conaculta, refirió, la entrega de la Medalla Bellas Artes a Ripstein es un reconocimiento al profesionalismo, al talento y también al cine.
Es, agregó, “una oportunidad para confirmar nuestro deseo de que con los esfuerzos de todas las instituciones y de todos los cineastas mexicanos, que viven y trabajan dentro y fuera del país, logremos tener una industria fuerte e incluyente, respetando siempre la libertad de expresión de cada uno de sus creadores”.
Respecto al trabajo del realizador mexicano, consideró que su cine posee la capacidad para descubrirnos las cosas de un mundo abigarrado, complejo, y sus personajes nos revelan con humor e ironía la naturaleza humana.
El titular del Conaculta subrayó que a sus 70 años, Arturo Ripstein es uno de los autores que mayor coherencia han dado a su trabajo creativo.
Por su parte, el cineasta galardonado afirmó que el cine mexicano se encuentra en el abandono, por lo que pugnó porque éste se reivindique.
Consideró que el cine es espejo de ese público que lo ignora y pidió poner un alto ya al desprecio, “para acabar con el divorcio del cine mexicano y su público”.
En su intervención, Ripstein habló además, “del cine que a mí me gusta, el que me alude, el que me justifica, con un poco de más de 100 años de edad, solo un puñado de películas son arte, el pobre cine suele ser una artesanía de segunda. La noción de cultura casi ni la rosa”.
Señaló que en este momento hay dos tipo de cine, aquel que se hace pensando con el corazón, con las tripas y los ojos, y el otro que se hace pensando con la cartera.
Finalmente, el realizador dijo que a 120 años de su existencia, el cine mexicano no ha logrado vencer la mirada condescendiente y despectiva de los mexicanos y afirmó que para muchos, se trata de un entretenimiento y no de un arte.
