Con un carisma inigualable que cautivó a miles de personas, con imagen de seductor, Mauricio Garcés dejó de existir hace 25 años, dejando para la posteridad sus clásicas frases: “¡Las traigo muertas!” y “¡Te voy a hacer pedazos!”. Además, dejó una profunda huella en nuestra industria cinematográfica como el simpático playboy al que se le perdonaba ser infiel y un desvergonzado mujeriego, marcando todo un estilo en la comedia.
De ascendencia libanesa, Mauricio Férez Yázbek (verdadero nombre del histrión) nació el 16 de diciembre de 1926 en Tampico, Tamaulipas, llegando a la Ciudad de México a la edad de siete años, para posteriormente cursar sus estudios, llegando a la universidad, pero debió truncar su carrera académica para trabajar y apoyar al gasto familiar.
Al igual que muchas otras estrellas, Mauricio debió desempeñar otras actividades antes de llegar al éxito, por lo que fue parte del departamento de cobranzas de una compañía de muebles, para luego ser apoyado por sus tío Tufic (reconocido fotógrafo de artistas) y José Yazbek (productor fílmico), que lo introdujeron al mundo del modelaje y más adelante al cine, cambiando su apellido por el de Garcés, por considerar que la letra G podría traerle la misma suerte que a figuras de Hollywood como Gary Cooper, Cary Grant y Clark Gable.
auricio también popularizó la palabra “¡Arroooz!” (que leída al revés dice zorra) para resaltar cuando había logrado alguna conquista amorosa, como se pudo apreciar a lo largo de su trayectoria fílmica que inició en 1951 con La Muerte Enamorada, al lado de Miroslava y Fernando Fernández, encarnando al doctor Mauricio Morel.
En el terreno cinematográfico, Garcés participó en más de 60 producciones, destacando su presencia en Cómicos de la Legua, Los Hermanos Diablo, Perdóname mi Vida, Cuernavaca en Primavera, Don Juan 67, Mujeres, Mujeres, Mujeres, Bromas, S.A., Despedida de Casada, El Matrimonio es Como el Demonio, 24 Horas de Placer, Modisto de Señoras, El Aviso Inoportuno, El Criado Malcriado, Espérame en Siberia, Vida mía, siendo sus últimas intervenciones en El Sátiro (1981) y Mi Fantasma y yo (1988), compartiendo créditos con las actrices más hermosas de la época: Silvia Pinal, Zulma Faiad, Gloria Marín, Evangelina Elizondo, Queta Lavat, Norma Lazareno, Maura Monti, Eva Norvind, Isela Vega, Rosa María Vázquez, Irlanda Mora y Tere Velázquez. En la radio, Garcés participó en la XEQ, después en la XEW. Además, en televisión intervino en la telenovela Gutierritos, protagonizada por Rafael Banquells.
Hace 55 años, justamente, tuvo su propio programa televisivo de variedades titulado Cita con Mauricio Garcés y a partir de ese momento la pantalla chica le dio enorme popularidad, como ocurrió también con la emisión nocturna que tuvo al lado de Manuel “Loco” Valdés, en donde en 1980 hicieron debutar a la entonces incipiente aspirante a actriz Maribel Guardia, que aparecía como atractivo visual, luego de haber concursado en el Miss Universo de 1978, realizado en Acapulco, Guerrero, en donde fue elegida Miss Fotogenia. La habilidad de improvisar, así como la chispa que poseía y el buen sentido del humor, llevaron a Mauricio a ser uno de los consentidos del público femenino. Sin embargo, el actor nunca se casó, ya que se desvivía por atender a su señora madre. En teatro, intervino en algunos montajes como Vidas Privadas, Estoy Casado, ¡Ja, Ja!, La Luna Azul y La Pareja.
Una serie de padecimientos, como nódulos en las cuerdas vocales y la pérdida de un ojo a causa de un derrame, alejaron a Mauricio Garcés de los reflectores, además de que su desmedida adicción al cigarro le acarreó enfisema pulmonar, muriendo la madrugada del 27 de febrero de 1989, a la edad de 62 años.
