Abraham Miguel Domínguez

La lectura de Los perros de la noche es entrar en un mundo de aventuras, de personajes entrañables y de gran literatura orgullosamente mexicana. Ganadora de la mención honorífica del Premio Letras Nuevas 2013, la novela narra los sucesos de la invasión estadounidense durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna y de la desafortunada pérdida de una parte de nuestro territorio, así como también el heroísmo del escuadrón mítico de “Los Perros de la Noche”.
Si bien el texto aborda un gran número de datos contextuales, y en ocasiones se vuelve más descriptivo que narrativo de imágenes, los autores logran un manejo prácticamente perfecto entre el combate, las aventuras, el melodrama y el suceso histórico. Incluso en los pasajes descaradamente pormenorizados, la narración se sostiene, cumple su cometido informativo y obliga al lector a pasar la página.
Muy a la manera de la literatura decimonónica de Walter Scott o de Benito Pérez Galdós, con sus Episodios Nacionales, en donde una historia de amor se integra para mantener un hilo narrativo intenso, la novela es entretenimiento inteligente y puro. El lector queda prendado, si no de las espléndidas escenas bélicas, de un triángulo amoroso o de la portentosa prosa que lleva al libro, el cual no es, por supuesto, nada más eso.
El heroísmo es uno de los temas primordiales. Joaquín Baluarte, la cabeza del poderoso y mortal escuadrón “Los Perros de la Noche”, es la creación vívida de un antihéroe que domina la historia y cuyo sacrificio lo único que logra es enaltecer el valor romántico de la patria y de la justicia. Hay que resaltar la construcción de este personaje: se fundamenta completamente por sus orígenes, sus intereses y hasta su entrenamiento. Su protagonismo hace referencia a grandes líderes militares de la antigüedad, como Napoleón o el mismísimo Alejandro Magno.
Los Perros de la Noche, de Alejandro Hernández y José Luis Gómez, recupera mitos y leyendas del brutal periodo de la Independencia de México y logra matizar figuras tan controvertidas como el propio cura Miguel Hidalgo, poniéndolo como un iniciador valiente, humano y centro de la mitificación. Es uno de los grandes méritos de la novela: en un México tan decepcionado de su historia y de sus figuras, el texto convierte aquel periodo en un tiempo inspirador de valentía, coraje y lucha.
La narración del aspecto costumbrista, protagonizado por Úrbano Terán y Fidencio Arteaga, y por la historia de amor entre Joaquín Baluarte y Altares Moncada navega en aguas garciamarquianas, pero no deja de ser una cátedra de creación literaria. Diálogos que se dan el lujo de navegar en lo poético, que provocan contundencia y oportunidad para la reflexión, y un manejo impecable de la atmósfera vuelven la historia de aventuras un festival de imágenes. Las narraciones bélicas, sobre todo las de la última parte y en donde la llamada “Legión de la estrella” da muestra de su poderío, son la cumbre de una prosa que construye una poética de la guerra: el combate y la carrera armamentista se convierten en obra de arte.
Cabe aclarar que no deja de ser una crítica a los movimientos bélicos. La novela golpea con certeza el nacionalismo, las multitudes y el sentido romántico de la patria. Todo el artificio épico que cubre a la historia causa emoción en el lector; sin embargo, el texto da un inevitable giro de tuerca: las guerras, cualquiera, al final de cuentas, son un terrible y desgraciado baño de sangre.
Los autores no escatiman en el uso de elementos policiacos, de intriga y melodramáticos para crear una trama de carácter universal. Están los héroes, que a veces son los malos, están los secretos y las revelaciones que cambian el curso de la historia y, además, un triángulo amoroso que nos habla directamente de lo que somos todos por dentro en realidad.
Los Perros de la Noche es un testimonio de gran escritura. Entretiene y cuestiona al lector, lo conmueve y le da una muestra de que en nuestra historia, tan vapuleada por la corrupción, sí existen figuras heroicas: gente que da la vida por los demás en la búsqueda de la justicia.