Ricardo Muñoz Munguía
Explorar en el mundo del arte es, sin duda, un universo que implica adentrarse en las teorías del color, en las enormes expresiones del blanco y negro, en las técnicas, las formas, intensidades e identidades de una generación, alguna corriente. Es, pues, primero, un territorio/mundo que es sumamente singular en cada uno de los artistas; por ello, en segundo término pero de igual valor, ese involucramiento que ha sabido internarse ya con la entrevista, ya con su crítica, ya con su visión, ya con su conocimiento, en el arte plástico y en la poesía. Tal labor nos presenta varios volúmenes nacidos con la inquietud de Miguel Ángel Muñoz.
Un panorama se nos presenta: construido de luz, que habla del espacio. Un tomo donde la arquitectura de las formas y el contorno de la poesía es la esencia que habita en la obra del escritor morelense. Por ello, es de celebrar la exposición en la Galería del Seminario de Cultura Mexicana, “La memoria de ver”, en la que se presentan varias pinturas que marcan su relación con los artistas plásticos.
Pero hablar del quehacer de Miguel Ángel es estar/involucrarse con la interpretación y el análisis del arte, el que aterriza en cierto modo a la promoción y difusión de la obra plástica, la que lleva a cabo con total pluralidad de la vida y obra de autores que, en cada uno de ellos, existe un mundo. Así pues, es una galaxia generosa la que encontramos en los trabajos de Muñoz, que es la de atender una generación de artistas nacidos, en su mayoría, en la primera mitad del siglo pasado y que conforman el arte contemporáneo.
Y, por último, delinear la figura de Miguel Ángel Muñoz, es ahondar en el artista de la mirada, el traductor del color y las formas, el incansable explorador en la vida y obra de artistas plásticos, sobre todo. Un poeta que ve a través de las formas y que tal visión, a su vez, a nosotros nos llega puntual, es decir, nos desvela el lienzo, la escultura, el poema o una vida.
