El ingeniero químico mexicano Moisés Carreón será distinguido por Barack Obama en los próximos días, se enteró de que recibirá el Premio Presidencial para Científicos e Ingenieros, el más importante que otorga el gobierno de Estados Unidos a profesionales jóvenes de esas áreas, el 23 de diciembre pasado, a través de un mail que le envió el Departamento Educación de la Casa Blanca.
“Ese día no asimilaba qué estaba pasando, pero ahora me siento muy afortunado y muy agradecido con mucha gente, a nivel personal y a nivel profesional: con mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis profesores, mis alumnos, con el gobierno de Estados Unidos por considerarme”, dice Carreón en entrevista vía telefónica desde Colorado, Estados Unidos.
A sus 39 años, Carreón cuenta ya con una larga y destacada carrera científica, enfocada actualmente en el diseño y desarrollo de membranas que capturan dióxido de carbono(CO2), uno de los principales gases contaminantes o de infecto invernadero, para luego “reciclarlo” y convertirlo en plástico o combustible, lo que sirve para reducir el calentamiento global.
“Estas membranas están hechas a base de cristales porosos que permiten que el CO2 pase a través de ellas, y todos los demás gases de efecto invernadero (nitrógeno, metano, etcétera) no pasen”, explica.
Por este trabajo, este ingeniero químico que nació en Morelia, Michoacán, en 1974, recibirá, junto con otros 101 científicos e ingenieros, el máximo reconocimiento que da la Casa Blanca a investigadores jóvenes de esas áreas. El gobierno estadounidense aún no confirma a Carreón la fecha en que se llevará a cabo la ceremonia de premiación, lo único que sabe es que se llevará a cabo en Washington durante los tres primeros meses del año.
Carreón se graduó en ingeniería química en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia, en 1997; también obtuvo una maestría en ingeniaría de materiales en esa misma casa de estudios. En 1999 se trasladó a Estados Unidos para continuar sus estudios en ingeniería química.
“Apliqué a tres universidades estadounidenses para hacer el doctorado. Fui aceptado en las tres, pero debido a que mi hermano estaba realizando su doctorado en ingeniería aeroespacial en la Universidad de Cincinnaty, decidí irme ahí”, cuenta.
El investigador michoacano concluyó su doctorado en 2003, año en que regresó a México y trabajó como profesor investigador en su alma máter. Después realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Toronto, en Canadá. En 2007 empezó a trabajar como profesor investigador independiente en Universidad de Louisville, en Estados Unidos. Permaneció en esa casa de estudios hasta diciembre pasado. Justo el día que le notificaron que recibiría el Premio Presidencial para Científicos e Ingenieros se mudó a Colorado, para incorporarse a la Colorado School of Mines, donde es profesor asociado en el Departamento de Ingeniería Química y Biológica y continúa su estudio de membranas hechas a base de cristales porosos.
