Según un estudio publicado en Journal of Neuroscience y realizado por el equipo de Donna Jo Bridge, el amor a “primera vista” no existe, sino que se trata de un conjunto de recuerdos pasados almacenados en la memoria que se combinan con sentimientos del presente.

De acuerdo al informe, en nuestro cerebro grabamos aquellas imágenes, como en una película,y editamos cada escena para que “encaje” con el presente.

De esta forma, cuando decimos que la primera vez que vimos a nuestra pareja nos sentimos enamorados, lo que pasa en nuestro cerebro es que se trasladaron sentimientos actuales a actos del pasado.

Además, un mismo suceso lo podemos “editar” varias veces en diversas etapas de nuestra vida, es decir, el ser humano acomoda los sucesos cómo le convienen.