Entrevista a Mauricio Tabe/Presidente del PAN en el Distrito Federal

 Irma Ortiz

Mauricio Tabe, presidente del PAN capitalino y quien se iniciara en la política en 1994 durante la campaña de Diego Fernández de Cevallos, hoy busca que se agilice el proceso de la reforma política para el Distrito Federal antes de que se inicie el año electoral, a fin de que no se contamine el proceso.

Con una carrera meteórica, consejero regional, exdiputado local de 2009 y 2012 y quien coordinara las campañas a jefe delegacional en Benito Juárez de Mario Alberto Palacios en 2009 y de Jorge Romero en 2012, asegura a Siempre!: “Sí a una reforma política para empoderar al ciudadano, pero no a una Constitución a modo del partido mayoritario en la Asamblea Legislativa, el PRD”.

Su visión sobre la reforma política capitalina, puntos fundamentales…

Trabajamos durante más de un año sobre una propuesta de reforma política en el Distrito Federal que empoderara a los ciudadanos, que democratizara la ciudad y representara una mejora para la gente tangible, que la reforma política no sea sólo para empoderar el gobierno, la transformación tiene que beneficiar a la gente. Pusimos énfasis en cuatro aspectos fundamentales; primero, fortalecer las delegaciones y un cambio de nombre de delegaciones a alcaldías con contrapesos, para dejar de ser decisiones unipersonales y pasar a decisiones colegiadas en los gobiernos locales.

Propusimos que tuvieran autonomía en gestión financiera, que las delegaciones no dependan del gobierno de la ciudad sino que tengan más capacidad para tomar decisiones sin estar subordinados al gobierno. ¿En qué le beneficia al ciudadano?, en que tiene delegados que le responden más a la gente que al jefe de Gobierno.

El segundo punto es la democratización de la Asamblea Legislativa, actualmente la ALDF tiene un órgano de gobierno que favorece las decisiones de un solo partido y quien pierde es la gente, porque en las decisiones tienden a representar sólo la visión del partido que gobierna y no la de los ciudadanos, y eso muy poca gente lo sabe.

El tercer tema es la coordinación metropolitana para resolver mejor los problemas de la ciudad, ahí insistimos en que el gobierno de la ciudad y el Estado de México estén en condiciones de crear organismos metropolitanos para la gestión de ciertos servicios, porque hoy muchos de los temas de la ciudad no se van a resolver exclusivamente con lo que haga el gobierno de la ciudad, requieren necesariamente una acción coordinada con el Estado de México.

El último tema que nos parece fundamental tiene que ver con la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción. Se tienen que crear órganos autónomos verdaderamente desligados del gobierno de la ciudad, una contraloría autónoma electa por dos terceras partes de la Asamblea; ya con una mayoría calificada tendría que ser un personaje de mayor consenso y de menor subordinación al gobierno porque, mientras sea un empleado del jefe de Gobierno que audita y controla a los funcionarios, estará protegiendo a los funcionarios del mismo partido, sería ridículo pensar que va a ser de otra manera.

¿Cómo democratizar esta ciudad cuando vemos el manejo de la aplanadora perredista en la Asamblea frente a propuestas de la oposición?

La forma es aprovechar las reformas políticas para ir cambiando ciertas reglas del juego que hagan más plural la integración de los órganos de gobierno, así es como se transformó México. Teníamos reglas del juego en los años cincuenta y sesenta que favorecían el dominio de un solo partido, y luego en los sesenta hubo reformas políticas para incluir diputados de otros partidos. Se afincó la presentación proporcional y hubo cambios en los esquemas en el régimen municipal y eso generó reglas donde las minorías y otras fuerzas políticas accedían a la representación.

Así se generaron equilibrios políticos y la posibilidad de la alternancia, si no se hubieran dado esos cambios seguiríamos bajo el régimen de un solo partido, o quién sabe, esto ya hubiera explotado violentamente. Proponemos que haya este cambio de reglas, que se democratice la Asamblea, también las alcaldías o las delegaciones para que tengan integración plural de cabildos.

Es lo que estamos peleando y con eso vamos a evitar que casos como el de Coyoacán o Iztacalco, y de muchas delegaciones que están inundadas de corrupción, pasen impunes. Eso a la gente le indigna, teniendo estos cabildos, habrá más vigilancia, más cuidado y menos corrupción.

No hay una técnica infalible para acabar con la corrupción, pero tenemos que generar reglas para combatirla, para hacer una ciudad más democrática. La pluralidad hace que se tomen decisiones más pertinentes de interés público y no de un solo partido, por eso le apostamos a la democratización de la ciudad, para que sea la gente la que reciba los beneficios en mejora de servicios públicos, en mejores decisiones desde la Asamblea Legislativa.

 

Cabildeos reforma política

Vamos muy avanzados, hubo una mesa en el Pacto para avanzar sobre reforma política en el Distrito Federal, participamos, y en este esfuerzo de consenso es difícil lograr un traje a la medida y al contentillo de un solo partido.

Acercamos posiciones y se logró un consenso importante, una propuesta en el Senado estuvo circulando y el consenso era que se transformara el régimen de las delegaciones a alcaldías para el 2015 y que en esa elección la gente no sólo elija a su alcalde sino a los concejales que lo acompañarán. Ahí estará la representación tanto del gobierno como de la segunda y tercera fuerza. ¿Con qué finalidad?, generar los contrapesos necesarios, y esto abonará en mejores decisiones públicas, en que la corrupción de que algunos jefes delegacionales no pase impune, ni de noche.

¿La posición del PAN en el Distrito Federal no es contradictoria? Da un sí a la figura del jefe de Gobierno como un gobernador, pero no a una Constitución.

En el tema de la Constitución mantenemos nuestras reservas porque, bajo las reglas de juego de que la Asamblea Legislativa haga la Constitución, no será la Constitución de la ciudad sino será a la pura inspiración del PRD. La ciudad no es su patrimonio, ellos gobiernan y es toda una mayoría, pero esa generalidad no se impone sobre los otros.

No queremos una Constitución a modo, no somos suicidas. En la negociación planteamos una forma de integración de un constituyente donde además dos terceras partes avalaran la Constitución. La reforma política no es de rollos de Constitución, es cómo beneficiamos a la gente. Si me dices que vas a hacer una Constitución y haces un documento a modo para tu partido, es un engaño.

Vamos por más transparencia en la Asamblea

Si veo que vas a hacer reformas para que funcionen mejor las delegaciones, la coordinación metropolitana, que haya más transparencia en la Asamblea, en los entes públicos, entonces sí vamos sobre eso. Si en el intermedio tenemos que pasar por una Constitución, pero vamos hacia allá, pues vamos por una Constitución, pero si me dices que es para hacer un documento a modo, para intereses del PRD, no vamos, además depende cómo lo contextualicen.

Así lo querían plantear y por eso decíamos no, vamos desde el estatuto de gobierno a definir todo este cambio de instituciones, porque en el estatuto de gobierno tenemos la oportunidad todos los partidos de jugar; se tiene que hacer una negociación en el Congreso, y ahí no tiene mayoría el PRD.

Si tenían la voluntad de cambiar las instituciones en el estatuto de gobierno para beneficiar a la gente, lo hubieran aceptado ahí. Dijeron: tenemos el proyecto político de Constitución; sí, pero si caminamos hacia mejorar las instituciones públicas y la vida de la gente, nosotros retiramos nuestra propuesta de estatuto de gobierno y vamos sobre la Constitución, y ésa fue la voluntad que se asentó.

En eso trabajamos, sí vamos hacia allá, la Constitución va para allá; si es Constitución y luego a ver con qué te sorprendo, pues tampoco; ése era como el planteamiento de fondo. A lo mejor vas a decir: qué simple; pero ya conocemos cómo se maneja la política en la ciudad, es la ciudad de las tribus.

Otro asunto que interesa es el tema de la reglamentación de las marchas, un tema que maneja el diputado Jorge Sotomayor, donde es urgente una discusión seria.

El PRD se resiste y ha mandado una señal de que iban a aprobar el protocolo para la regulación de las marchas y manifestaciones, le quieren cambiar el nombre. Está bien, pónganle el nombre que quieran, lo que queremos es más orden en la ciudad y la no privatización del espacio público, porque han consentido en que un grupo o varios grupos de interés se apropien del espacio público. Los que luchan contra la privatización la permiten en lo más básico que es el espacio público, y en ningún momento hemos solicitado que se usen métodos violentos, por el contrario, que el Estado haga uso de su facultad para poner orden, y no se necesita la violencia, no es necesario llegar a métodos de violencia y brutalidad.

Ahí el Estado tiene la posibilidad, y el gobierno, de utilizar los protocolos de Convención y de Prevención, y si el gobierno además manda la señal de que las manifestaciones violentas tienen una consecuencia sobre los responsables, eso va conteniendo; pero si el gobierno manda la señal de que quienes actúan como vándalos los liberan, los hacen famosos, los reciben los diputados del PRD, los incentivos están puestos a que se sigan reproduciendo esas conductas. La exigencia hacia el gobierno es sí a reglamentar las marchas y generar un cambio de actitud radicalmente hacia quienes vandalizan la ciudad, y dejar la complacencia y la protección.

No es asunto nada más de leyes sino de voluntad política, de conducta, de disposición y de decisión de gobierno; pueden estar las leyes, pero si el gobierno decide no acatarlas y, al contrario, va, les aplaude, genera compasión, y es más, a estos señores violentos ¿cómo los vamos a dejar en la cárcel?… mejor cambiemos la legislación para pedirles perdón y disculpa pública.

¿Qué significa la política para Mauricio Tabe y por qué quiere ser reconocido al frente del PAN capitalino?

La política es la oportunidad de servir y de transformarnos, es una oportunidad de incidir y debe ser para incidir positivamente, tomar decisiones que afectan a otros, con ese nivel de responsabilidad. Desde que entré al PAN pensaba en que quería transformar mi realidad porque no estaba a gusto con el gobierno, ni con la forma en cómo el PRI había llevado a México a la peor de las crisis económicas que nos duró casi 30 años. Ahí es cuando yo decido meterme a la política, sin tener claro ni proyectos, simplemente decir: no estoy a gusto con lo que pasa en mi país, tengo que hacer algo, y me llamó la atención el PAN.

De “moches” y corrupciones

¿Qué opina de lo que vivimos en la política, que afecta a todos los partidos, los famosos “moches”, donde se involucra a políticos del PAN?

La corrupción es un problema que se tiene que combatir, denunciar y sancionar. No podemos tolerar que haya corrupción, se tienen que cambiar las reglas para que cada vez haya menos corrupción. Estamos en una sociedad muy complaciente con ella y todos estamos inmersos, el empresario que se deja corromper o el que intenta corromper al funcionario, y a todos los niveles.

Tenemos que lograr cambios en la mentalidad de la gente para volvernos altamente intolerantes a la corrupción. Hay que empezarlo desde la infancia, porque si dijeran vamos a meter a la cárcel a todos los corruptos, se vaciaría nuestra ciudad, porque en un grado mínimo hemos sido muy tolerantes a muchas cosas, desde las pequeñas faltas en cualquiera de los ámbitos.

Creo que el esfuerzo en vez de decir: vamos a perseguir sólo a los grandes, es tratar de cambiar a la sociedad, para hacer una sociedad más apegada a la legalidad, más ordenada, menos corrupta, pero se tiene que difundir. Lo que sí tiene que hacer el gobierno es mandar la señal de cuáles son las conductas aceptables y cuáles las reprobables, para que eso se refuerce y no nada más sea un discurso que a la mera hora no tiene sentido: me conviene ser más ser corrupto que no serlo.

¿Qué hacer con las denuncias de que el padrón del PAN está inflado, que lo sabían funcionarios y dirigencia, por ejemplo, en Benito Juárez e incluso vinculan a la senadora Gómez del Campo?

El tema del padrón ya fue resuelto porque se hicieron las auditorías, y dentro de los procesos del partido a veces hay mucho ruido; ahora estamos en la sucesión y al rato van a salir muchos incidentes y acusaciones, pero en el caso de los padrones han sido doblemente auditados. Hubo una auditoría, un refrendo, y en éste la gente fue a manifestar su voluntad, entregó sus documentos, ¿qué más puede uno hacer?

¿Está el envío de mensajes: señores, aquí estamos limpios?

El tema es que el padrón ya se auditó y se refrendó, bueno no hay más que hacer con el padrón, volverlo a refrendar el próximo año y ya. Lo que no podemos volver hacer es traer un tema del pasado y repetirlo como si fuera un problema presente, y ese tema del pasado ya se auditó y ya se refrendó, ya se dieron de baja muchos miembros.

Lo que no puedes hacer es borrar el partido y decir vamos a reconstruirlo, es ilógico, y ahora, además, que el partido quede como a mí me gusta; o sea, yo denuncio y tiene que quedar éste y éste, entonces participa en una elección, gana posiciones y decide el futuro del partido. No nada más desde una posición de denuncia vas a cambiar al partido, aquí hay que entrarle.