Carlos Salinas de Gortari hablo con firmeza y explico que lo sucedido en 1994 fue una respuesta de quienes vieron sus interés afectados por “el proceso reformador” de su sexenio, que antes se beneficiaban de un sistema cerrado y anquilosado, “habían apostado a descarrilar las reformas”, manifestó.
Lo que se vivió al inicio del 94 fue un intento de descarrilamiento del gobierno como respuesta al proceso reformador tan intenso que habíamos llevado a cabo: en la parte económica, pero también en la social con la transformación del artículo 27, la reforma educativa, la reforma de relaciones con las iglesias que rompía un tabú pues el artículo 130 era el único no tocado de la Constitución en 70 años.
Ante todo ello había una resistencia de los grupos que antes se beneficiaban de un sistema tan cerrado y anquilosado, intentaron descarrilar las reformas y no pudieron, pero aun así logramos ofrecer paz, dialogo y mantener la circunstancia institucional para llegar, dentro de la inmensidad dificultad, dolor y tragedia, a una elección presidencial que ha sido de las menos controvertidas, donde los mexicanos muchos dicen “ es que salieron a votar por temor”, no salieron a votar masivamente como un acto de responsabilidad y dijeron “si hay reto, si hay problema, a las urnas vamos todos” y una transmisión pacífica y constitucional del poder al final del año muestran que quienes estaban en contra del proceso reformador no lograron ni revertir las reformas ni tampoco derribar al gobierno.
Yo creo que los sucesos del 94 se tiene que ver por el proceso reformador de antes y no lo las partes complicadas como el EZLN.
