SALUD
Estrecha relación con el odontólogo
Gabriel Gutiérrez
En el pasado se decía que por cada hijo que nacía se perdía un diente. En la actualidad en la población todavía existe la duda sobre si una mujer embarazada puede recibir tratamiento dental o no. La respuesta a esta duda es sí. lo único que debes hacer es comunicar tu estado de embarazo al dentista así como los meses de evolución.
Estos datos el odontólogo los tomará en cuenta para saber qué tipo de medicación y anestesia deberá ser empleada. La anestesia no está contraindicada y solo se tiene que utilizar sin vasoconstrictor, además que las dosis son pequeñas.
Pero debes saber que durante el primer trimestre no se deben utilizar cualquier tipo de medicamentos y menos que te autorrecetes ya que muchos medicamentos tienen efectos teratogénicos (que producen malformaciones). Los rayos equis deben evitarse en este primer trimestre, posteriormente y a menos que sea muy necesario se utilizará el mandil de plomo como medio de protección.
Por otro lado, la gingivitis se presenta debido a los cambios hormonales, pero si antes del embarazo ya existían por la falta de higiene bucal ésta se puede agravar, produciendo una enfermedad parodontal que podría terminar en la pérdida de los dientes.
El embarazo en sí no es el responsable del deterioro o pérdida de los dientes. Durante esta etapa las hormonas que circulan por el cuerpo y debido a sus desajustes provocan a nivel de boca cambios de PH (se vuelve ácido) haciendo a los dientes más susceptibles a la placa bacteriana provocando la descalcificación y posteriormente la formación de caries. Todo esto aunado al descuido y a la falta de higiene dental,se acelera más el proceso carioso hasta llagar a la pérdida de los dientes.
Lo más recomendable para las mujeres que piensan embarazarse es empezar a cuidar su salud general, su salud dental, y alimentarse sanamente para evitar posibles molestias durante el embarazo.
Recomendaciones: acudir a consulta dental para revisión y tratamiento dental; cepillarse tres veces al día; alimentarse sanamente, y aplicación de flúor.
