Es difícil hacer que la gente se involucre profundamente en las minucias de los altos cargos, así que es un testimonio de la habilidad del director Steven Spielberg que su última película, Lincoln, no sólo obtuviera 12 nominaciones a los Oscar (y dos victorias) sino una saludable taquilla de 275 millones dólares, un tercio de ese dinero vino del extranjero, donde es aún más difícil vender un drama político histórico de otro país.

Las increíbles habilidades narrativas de Spielberg han ayudado a hacer de él la celebridad más influyente de Estados Unidos, basado en el sondeo realizado por Market Research E -Poll, Spielberg obtuvo un rating de influencia de 47, lo que significa que el 47% de la población de Estados Unidos cree que es influyente. Eso pone el director por delante de celebridad mejor clasificada del año pasado: Oprah Winfrey.

“La calificación de ‘influencia’ de una celebridad representa cómo esa persona es percibida como una voz influyente en el público, sus colegas o ambos”, dice Gerry Philpott, presidente de Market Research E-Poll. “Si alguien duda de que Steven Spielberg ha influido enormemente en la opinión pública, piense en cuántos meditarán unos segundos antes de meterse al agua este verano”.