CHARLAS DE CAFÉ
Charla con Verónica Strambini/Fotógrafa italiana
Eve Gil
La artista italiana —nacida en Como— radicada desde hace pocos meses en Hampshire, Inglaterra, Verónica Strambini, se inició con fotos, digamos, “divertidas”, pero llenas de expresividad y emotividad. Tras cuatro años de ejercitarse, cada vez más en serio, con su inseparable Canon EOS 1000-D, sus fotos son ahora verdaderas piezas de una profunda, reflexiva y enternecedora belleza.
Aquel 1 de septiembre
Aunque Verónica, psicóloga de profesión y amante de la música, ha declarado que actualmente la fotografía es su máxima pasión, nunca imaginó que llegaría hasta este punto cuando en 2009 —1 de septiembre, fecha que recuerda con profunda nostalgia— una querida amiga la requirió como modelo:
“Ella no me dijo «hoy vamos a tener una sesión de fotos», o algo así —recuerda—. Mientras estábamos estudiando ella se tomó un descanso y me dijo repentinamente: «¡No te muevas!»… Regresó, cámara en mano, y comenzó a disparar sobre mí. La verdad me sentí avergonzada, pero fue solo unos momentos porque de repente me llamó la magia, la alegría en sus ojos, algo que nunca había sentido antes y que era fascinante por la forma en que había logrado transmitirme su pasión. Me dieron ganas de descubrir la gran palabra fotografía y aprender todos sus significados ocultos”.
Mi maestro
¿Qué sucedió después de aquel primer afortunado acercamiento con la fotografía? ¿En qué momento decidió Verónica poner manos a la obra para ser más que una modelo y convertirse en su propia materia prima?
“Mi primer maestro fue un gran fotógrafo italiano, Christian Melfa, prestigiado fotógrafo de modas, me llevó de la mano en este mundo impresionante para enseñarme todo lo que sabía”.
Esto significa que Verónica ha estudiado y experimentado por su cuenta, que aun sin tener estudios formales de arte visual ha sabido detectar a artistas afines a sus intereses que generosamente le han transmitido su pasión y sus técnicas.
No obstante lo anterior, Verónica, a escasos cuatro años de haber dado sus primeros pasos como fotógrafa, ha conquistado un estilo muy personal, evolucionando con cada nuevo trabajo. Explorando, en particular, nuevas formas de iluminación y retoque, así como tonos contrastantes.
“Cuando hago una foto me hablo a mí misma, a mi parte interna, y mi mano se deja llevar por esas emociones. Creo que todo depende de mis estados de ánimo”.
Aunque Verónica se ha convertido en una fotógrafa versátil —retratos de personas, paisajes, tesoros, postres— empezó con el autorretrato, cosa que algunas personas podrían considerar un acto de vanidad. Pero Verónica no se retrata a sí misma, sino a la historia que vive al momento de disparar. Sus autorretratos son narrativa pura; exponen, como ella misma ha dicho, un estado de ánimo. En ocasiones experimenta con trabajos más audaces que hacen pensar en la autorretratista performancera Cyndi Sherman; en otras deja fluir una pasión abrumadora y en otras nos envuelve con una ternura que quema el corazón. Como psicóloga que es, no sería extraño que la fotografía fuera, además, un tipo de terapia.
“La mayor parte del tiempo —dice—, lo uso para exorcizar el «mal adentro». Así que trato de comunicar mi alma, mi alma verdadera. Sentimientos, estados de ánimo, todo lo que yo no soy capaz de decir con palabras porque la imagen lo dice mejor; para mí es como otro idioma que, sin embargo, puede ser comprendido en todo el mundo”.
Composición hermosa
Pregunto a Verónica si sigue un proceso consciente para lograr esas fotografías tan cautivadoras:
“No tengo un verdadero proceso. Como he dicho antes, todo sucede como consecuencia de un estado de ánimo. Busco que mis fotos tengan una composición hermosa, aunque confieso que ni siquiera podría describir lo que es una bella composición, ¡es tan difícil! Creo que se logra cuando todos los elementos se encuentran en la posición perfecta y crea una armonía que busco. Lo comparo con la música: se puede obtener sólo si cada nota está en el lugar perfecto, de lo contrario el resultado es sólo un ruido terrible”.
Espontánea como es, Verónica no tiene idea de cuánto tiempo permanecerá en Inglaterra, no descarta que se trate de algo definitivo porque, según sus propias palabras, “estoy construyendo mi futuro”.
Conozca más sobre el trabajo de esta excelente fotógrafa en veronicastrambini.daportfolio.com
