A falta de unas semanas para que dé comienzo la primavera, es conveniente prepararse para el cambio de estación y mejorar las defensas del organismo con una buena dieta antioxidante.

“Apuesta por los carbohidratos integrales: pasta, pan y arroz, siempre en su versión integral”, señala la doctora Paula Rosso, del centro médico Lajo Plaza, que recomienda decir adiós a los azúcares y harinas refinadas porque favorecen la formación de radicales libres y también la inflamación crónica del organismo.

El sol es bueno pero de manera muy moderada. “La vitamina D ayuda a neutralizar radicales libres y los riesgos de enfermedades degenerativas. Veinte minutos de exposición al día son suficientes para mantener unos niveles aceptables de vitamina D”, señala la experta.

Además, los apasionados del chocolate tienen excusa para tomarlo, ya que ingerir unos 25 mg. al día ayuda a mantener unos buenos niveles de zinc, mineral que fortalece el sistema inmune, reduce la inflamación y es un buen antioxidante. También lo contienen la calabaza, el germen de trigo, y las ostras.

El café, siempre y cuando se tome de forma moderada, alrededor de tres o cuatro tazas al día, protege contra la diabetes, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y la de Alzheimer. Es preferible, no obstante, que sea natural, porque contiene más antioxidantes, mientras que el  instantáneo es el que menos beneficios nutritivos aporta.

Una bebida indispensable es el té. “Contiene un importante contenido en catequinas, polifenoles de gran efectividad contra los radicales libres, además de tener propiedades anti-inflamatorias. La dosis recomendada es de seis a doce tazas diarias”, señala Paula Rosso. “El té blanco es el más antioxidante de todos, seguido por el té verde. En hojas tiene más propiedades beneficiosas que en bolsita”, añade.

En lo que respecta a la fruta, hay que añadir una manzana diaria a la dieta. “Todas las variedades de manzana (roja, verde y gala) son ricas en compuestos antioxidantes”, asegura la experta, que también recomienda el caqui. “Esta fruta, al igual que el persimón, es un poderoso arma anti radicales libres”, explica.

Los frutos del bosque como los arándanos, las frambuesas, o las moras, son auténticas joyas por su bajo índice calórico y su gran cantidad de antocianinos, compuestos antirradicales muy poderosos.

Y por supuesto hay que consumir alimentos ricos en vitaminas C, E. “Ambas favorecen el sistema inmune y tienen un efecto anti-inflamatorio. Se recomienda tomar de 500 a 1.000 mg al día de vitamina C y de 100 a 400 UI al día de vitamina E. Varios ejemplos: pimientos, espinacas, nueces, aceite de oliva…”, concluye la experta.