Este jueves los Gobernantes de la Unión Europea (UE) se reunen en esta capital para una cumbre en la que Rusia robará el protagonismo tras la anexión de Crimea, luego del referéndum que selló su separación de Ucrania.
Decididos a no reconocer ni la consulta del pasado domingo, ni sus consecuencias, los Veintiocho discutirán la posibilidad de implementar una tercera ronda de represalias contra Rusia, esta vez de carácter económico, afectando sus grandes empresas energéticas.
En un primer momento, las autoridades europeas decidieron suspender las negociaciones de un acuerdo marco para las relaciones bilaterales con Rusia y de un pacto de liberalización de visados.
El lunes acordaron también impedir la entrada en la UE y bloquear los activos de ocho personalidades ucranianas y 13 rusas acusadas de impulsar el referéndum en Crimea, y reiteraron su promesa de ir más allá en caso que Moscú no contribuyera para rebajar las tensiones.
No obstante, los países europeos siguen divididos acerca de cómo responder al más reciente desafío del presidente ruso, Vladimir Putin, el anuncio oficial de la anexión de Crimea.
La división radica dado que alrededor de un tercio del petróleo y el gas consumido en la mancomunidad son importados a Rusia y 40 por ciento de ese total transita por Ucrania.
Además algunas de las principales economías europeas, como Alemania, Francia y Reino Unido, mantienen importantes relaciones comerciales con el país.
En paralelo, los Veintiocho tienen previsto firmar el capítulo político del acuerdo de asociación ya negociado con Kiev y rechazado por el depuesto presidente Viktor Yanukovitch.
La agenda de la cumbre incluye, asimismo, un balance del proceso de creación del mecanismo de resolución bancaria, uno de los pilares de la futura unión bancaria de la zona del euro.
El objetivo es que todo se concluya antes de las elecciones europeas de mayo.
También se analizarán las políticas fiscales y las reformas estructurales puestas en marcha por los gobiernos nacionales y se debatirá por primera vez la última propuesta de la Comisión Europea (CE) en materia de cambio climático.
