CIENCIA
Para ello trabajan investigadores de Estados Unidos
René Anaya
Probablemente, dentro de algunos años, millones de mexicanos lograrán uno de sus más anhelados sueños: dormir a pierna suelta. Nada de lo que actualmente les quita el sueño, como las crisis económicas y políticas y las reformas hacendaria, energética y laboral, podrán impedir que duerman como benditos.
El insomnio, el más frecuente de los trastornos del sueño y causante de graves sangrías económicas por los accidentes laborales y de tránsito que ocasiona, podría estar a punto de tener un tratamiento efectivo, siempre que se logre identificar una sustancia que se produce en exceso en pacientes con el trastorno inverso, la hipersomnia.
Los insomnes y los dormidos
Aunque se dice que soñar no cuesta nada, para más de la mitad de los mexicanos es un verdadero logro tener un sueño reparador. Se estima que mientras la mitad de la población duerme como bendita, la otra mitad se revuelve en la cama sin conciliar el sueño o duerme con sobresaltos y alteraciones, ya que se considera que un tercio de los mexicanos padece insomnio, cuatro por ciento somnolencia excesiva y 15 por ciento algún tipo de parasomnia o alteración que ocurre durante el sueño, como sonambulismo, hablar dormido, terrores nocturnos y enuresis (orinarse en la cama).
Aunque los tres tipos de trastornos del sueño son importantes, los que no dejan dormir a los investigadores son el insomnio y la somnolencia excesiva, no solamente por su frecuencia sino porque pueden causar graves problemas de salud a quienes los sufren, ya sea porque no acudan al médico o porque reciban tratamientos no adecuados.
El insomnio es uno de los principales problemas de salud, pero quienes lo padecen se hacen los dormidos para no atenderse o toman remedios populares como infusiones o píldoras para dormir que, efectivamente, los duerme, pero no les proporciona un sueño reparador. Lamentablemente, las píldoras por sí mismas no quitan el insomnio, se prescriben unidas a recomendaciones para ir a dormir (higiene del sueño) y, en ocasiones, a psicoterapia, por lo que deben tomarse únicamente por la prescripción de un especialista en trastornos del sueño, en tanto se encuentra un medicamento eficaz.
La búsqueda de esa panacea o sustancia milagrosa, hasta ahora ha sido infructuosa, pues la producción de sustancias sintéticas en los laboratorios químico-farmacéuticos y el aislamiento de sustancias activas de plantas medicinales no han dado los resultados que se esperaban. Así que se debe reconocer que pese a las grandes inversiones y trabajos de investigación, aún no se cuenta con un hipnótico poderoso y sin riesgos.
El sueño del insomne
Esa situación podría estar a punto de cambiar. Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Emory, en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, realizó una interesante exploración en pos del hipnótico natural sin efectos secundarios. Al parecer, lo encontraron en la farmacia humana; es decir en nuestro propio organismo que produce sustancias para mantener en equilibrio el funcionamiento de nuestros órganos.
En noviembre de 2012, el grupo de investigadores, encabezado por David B. Rye, publicó en la revista Science Translational Medicine, un artículo en el que informa haber descubierto un sedante natural en pacientes con hipersomnia primaria (somnolencia excesiva durante el día), que podría ser la causa de su somnolencia.
A 32 personas con este trastorno se les extrajo una muestra de líquido cefalorraquídeo (LCR) que inyectaron a células humanas. Observaron que incrementaba el efecto del neurotransmisor ácido gamma-amino-butírico (GABA), el cual causa una disminución de la atención y reduce la excitación cerebral, lo que induce al descanso. Este efecto ocurre también cuando se administran hipnóticos como las benzodiacepinas.
Por lo tanto, los investigadores consideran que una vez que se identifique la sustancia presente en el LCR de los pacientes con hipersomnia, se podrá emplear experimentalmente con las personas con insomnio. Por ahora, se conoce que es “una pequeña molécula —similar a un péptido— que imita las funciones farmacológicas de los medicamentos sedantes e hipnóticos”, ha señalado David Rye.
Para contrarrestar el efecto del péptido, Rye y colaboradores probaron el flumacenil (una sustancia que bloquea la acción de las benzodiacepinas) en personas con hipersomnia. Se encontró que en siete personas mejoró su atención y disminuyó su somnolencia.
Por lo tanto, se espera que posteriores investigaciones logren identificar la sustancia inductora del sueño y se pueda experimentar su efecto para combatir el insomnio; al tiempo que se continúan los trabajos con el flumacenil, que bloquea al GABA, en personas que sufren el problema contrario, la hipersomnolencia.
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