Aproximadamente eran las 7.35 h. de la mañana, muchos habían entrado ya a sus trabajos. La mayoría, se encontraba desayunando, a punto de salir de sus casas sin saber que a partir de ese día nada volvería a ser igual.
Diez años después, quienes recuerdan el 11 de marzo de 2004 todavía se emocionan, algunos perdieron a alguien querido en el atentado, otros, reviven los momentos de angustia intentando localizar a familiares y amigos que pudieran viajar en los trenes objetivo de los “terroristas”.
El horror vivido en la calle Téllez, en las estaciones de El Pozo, Atocha y Santa Eugenia ha dejado una huella imborrable en la conciencia de los madrileños. No tienen miedo, pero sí mucha emoción al recordar.
Todas las asociaciones de víctimas se han reunido este martes en la catedral de la Almudena para asistir al funeral en recuerdo de las -192- personas que fallecieron en los trenes, en palabras de Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) este año, el recuerdo está más vivo que nunca: «No sé si será por ser una cifra redonda, el décimo aniversario, pero este año está siendo especialmente doloroso.
Con información de ABC España
