Juan Antonio Rosado
Un proverbio japonés afirma que “Entre las flores, las del cerezo; entre los hombres, el Samurai”. En apariencia superficial, esta frase encierra toda una filosofía, una visión del mundo en que la seguridad es un elemento cultural imprescindible. Las viejas civilizaciones orientales saben desde hace milenios que muchas tragedias individuales pueden evitarse con las medidas adecuadas. David Crol, francés radicado en México desde hace más de quince años, imbuido en las filosofías orientales no sólo en sus aspectos teóricos, sino sobre todo prácticos, ha logrado conquistar una serie de estrategias encerradas en un método que intenta proporcionar a la gente común y corriente las herramientas necesarias para protegerse de un entorno cada vez más hostil, agresivo o simplemente lleno de incertidumbre, azaroso, contingente e inabarcable. El arte de la protección es una verdadera arma para quienes vivimos en un país como México, donde la violencia se ha banalizado, donde el respeto hacia el otro se nubla o nulifica, donde ya nadie tiene la certeza absoluta de que en la noche llegará sano y salvo a su casa. En más de una ocasión, la delincuencia ha rebasado a las autoridades. David nos enseña en su libro a comprometernos con nosotros mismos, de ahí su actualidad, pero también su intemporalidad, su carácter de documento perenne, que va más allá de una geografía o tiempo específicos. No importa la época: es un arma perenne.
El arte de la protección se divide en tres grandes partes. La primera no es sino una presentación del autor: ¿quién es David Crol?, ¿cuál es su incesante trayectoria en el arte de la seguridad y la protección a otros?, ¿de qué conceptos se nutre y ha nutrido a sus discípulos? La segunda abarca temas específicos, por ejemplo: los ocho preceptos del escolta, las quince consignas generales, los procedimientos de los asaltantes y también lo que debemos conocer para evitar un asalto… En la tercera parte, el autor nos obsequia los fundamentos de la defensa personal y expone su sistema; incluso nos otorga datos sobre balística. Este valioso y útil libro contiene además una buena cantidad de anécdotas personales, que ilustran las técnicas empleadas por el autor en la realidad. Los diversos esquemas, cuadros, fotografías y dibujos lo vuelven ameno y plenamente comprensible y preciso, a pesar de ciertos tecnicismos. El lenguaje es claro e intenso. Quien quiera penetrar en los elementos que conforman el complejo sistema de protección individual deberá recurrir a esta obra, destinada a convertirse en un clásico sobre el tema.
David Crol, El arte de la protección. Experiencia en seguridad para todos. Palibrio, México, 225 pp.
