Rubén Matías García
En esta presentación[i] quiero hacer un breve ejercicio histórico, responder a la pregunta que da título a este escrito desde tres sujetos, a saber: a) quién era Jorge Carrión para el poder gubernamental, específicamente para la Dirección Federal de Seguridad (DFS); b) quién era para la izquierda mexicana y c) quién es para las actuales generaciones de izquierda. La base de este ejercicio es el expediente de Jorge Carrión Villa en el archivo de la DFS, ubicado en la Galería 1 del Archivo General de la Nación.
a) Para el poder gubernamental
El expediente de Jorge Carrión en la DFS consta de tres legajos con más de 200 fojas cada uno que recorren del 9 de noviembre de 1953 al 23 de enero de 1985, en total 800 cuartillas que contienen información diversa en torno Carrión, con eje central en sus actividades políticas.
Para la DFS el Dr. Carrión era un COMUNISTA, (así escrito con letras mayúsculas en el asunto de alguno de los reportes redactados por los agentes), un incitador al desorden, antigobiernista, seguidor de la revolución cubana, solidario con las luchas revolucionarias de China, Vietnam, Chile, El Salvador, Guatemala, Palestina, y por encima de todo ello, agresor del gobierno de los Estados Unidos de América, es decir un personaje peligroso.
En el expediente se encuentran diferentes resúmenes de las investigaciones y análisis del perfil del doctor Carrión. En 1964 investigaron los estudios con que contaba el médico y maestro Carrión, desde la primaria hasta la licenciatura, su desempeño como director del Instituto de Pedagogía adscrito a la SEP, su situación matrimonial y patrimonial, y los diferentes viajes que realizó a Cuba después del triunfo de la revolución. Se mencionan algunas actividades que hizo en lucha por mejores condiciones laborales en los lugares donde trabajó e incluso su renuncia a la dirección del Instituto de Pedagogía por las críticas y diferencias respecto al rumbo del proyecto educativo del país y la manera de instrumentar los preceptos de la revolución mexicana.
En 1969 el perfil de Carrión en el reporte de investigación es mucho más político, ya que destaca su labor como periodista en la revista Política, su militancia en el Partido Popular Socialista, donde ocupó cargos importantes, y en el Partido Comunista Mexicano (PCM), (asunto este que no he podido corroborar) su filiación teórica al marxismo y su labor a favor de la revolución cubana. También señala ese informe las labores diversas que realizaba Jorge Carrión, entre las que se encontraban su participación en la lucha por la paz y contra el Imperialismo, el Movimiento de Liberación Nacional, la lucha en la defensa de los presos políticos desde la década de 1950, su solidaridad y apoyo al movimiento estudiantil de 1968, a la Centro Nacional de Estudiantes Democrátcos,, al Movimiento Revolucionario del Pueblo de Rico Galán y se le señala como propietario de acciones de la editorial Nuestro Tiempo, dedicada a difundir obras del pensamiento revolucionario internacional y nacional.
Para 1971 otro perfil que ofrece el expediente trae más valoraciones en torno a la labor de Carrión, por ejemplo lo sitúa como un agitador y crítico del gobierno, capaz de dirigir a los dirigentes estudiantiles comunistas de la UNAM, correa de transmisión de la línea del PCM entre el movimiento médico de 1965 y conspirador contra las visitas de funcionarios estadounidenses a México. La labor de difusión de Jorge Carrión que reporta el expediente abarcó desde los homenajes a Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Ernesto Guevara, la Comuna de París, la revolución rusa hasta la denuncia de los hechos del 2 de octubre, (cabe decir que “hechos” es el eufemismo utilizado por los agentes de la DFS para la matanza y represión contra el movimiento estudiantil) y la crítica de la política gubernamental mexicana.
Esta situación le valió a Jorge Carrión la vigilancia que pesaba sobre sus actividades políticas, e incluso algunas personales, que incluyó por ejemplo, tener seguimiento a las afueras de su casa, como lo muestra un reporte de vigilancia en su domicilio del 1 de marzo de 1966. Al doctor también lo vigiló la policía política mexicana en las visitas que realizó a Víctor Rico Galán en la cárcel, al igual que fueron consignadas varias pláticas que mantuvo con diferentes personajes de la izquierda en México. En este asunto uno de los reportes del 13 de septiembre de 1961, detalla el contenido de una plática, casi discusión, entre Carrión Villa, Antonio Pérez Elías y Manuel Marcué Pardiñas, donde los dos primeros rompen con la revista Política por la injerencia del PCM en la línea editorial de la revista. Esta información obtenida por un tercero anónimo muestra el nivel de vigilancia que rodeaba a la izquierda de aquella época y el tipo de información que le importaba a la DFS.
La represión no estuvo fuera de la vida de Carrión. Sea por presiones laborales, en manifestaciones o directamente. Uno de estos casos sucedió el 22 de febrero del 1966 cuando fueron citados Jorge Carrión y Manuel Terrazas en la Dirección de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia de la República. Se sospecha, dice el agente a partir de lo que le comentaron personas cercanas a Carrión, que fue por lo que dijeron en el acto en Apoyo a la Conferencia Tricontinental realizada tiempo atrás y para sabotear la próxima Semana de Solidaridad con el Pueblo de Vietnam del 12 al 19 de marzo. En la cita ante la Procuraduría se le preguntó a Carrión sobre los hechos de Chihuahua del año anterior, es decir sobre el Grupo Popular Guerrillero y su levantamiento armado del 23 de septiembre de 1965, sobre sus escritos en la revista Política y sobre sus declaraciones en mítines y sus posiciones antiestadounidenses. El agente no concluyó ahí su investigación, la continuó hasta la fiesta que siguió para celebrar que el incidente no había pasado a mayores.
Este tipo de vigilancia no se restringió al Distrito Federal, ni a la policía política de la DFS. Uno de estos casos fue el seguimiento en Xalapa, Veracruz, realizado por el ejército mexicano el 18 de abril de 1969. La actividad fue una conferencia del Dr. Carrión en la Facultad de Filosofía, Pedagogía y Letras de la Universidad Veracruzana en Xalapa, titulada “La juventud ante la democracia representativa”. Advierte el informe militar que esta facultad fue el foco principal del movimiento estudiantil de 1968 en esa entidad y que el Dr. Carrión fue un participante muy activo en dicho movimiento. Vale la pena señalar, que a pesar de esta referencia continua en los reportes a las actividades de Carrión durante el movimiento estudiantil de 1968, en el expediente existe un hueco de información en ese año, por lo que no es posible obtener de ese expediente las actividades a que se refiere, pero subsiste la referencia a ellas en los demás reportes, análisis y perfiles.
a) Para la izquierda
Utilizando el mismo expediente de Carrión en la DFS se puede obtener una perspectiva diferente si el contexto histórico se hace presente y se cambia la relación que muestran los informes, es decir cambiar al interlocutor de las acciones de Carrión y situar a la izquierda con la que se relacionó. De esta forma tenemos a Carrión como un comunista que fue transformando sus posturas desde el nacionalismo revolucionario ya agotado que representó el Partido Popular, después Partido Popular Socialista, hasta el marxismo leninismo que buscaba caminos propios en nuestro país en la revista Estrategia. Se pueden rastrear las discusiones en torno a la lucha por la paz entendida como una lucha contra la intervención del Imperialismo en diversas partes del mundo, también encontramos la postura de Carrión sobre las elecciones, reconociendo su potencial de denuncia pero también el papel limitado que tienen en un régimen autoritario de democracia burguesa. La postura política de Jorge Carrión muestra también las vicisitudes vividas por la izquierda mexicana en aquella época, sus problemas para crear y mantener la unidad como fue el caso del Movimiento de Liberación Nacional, las preocupaciones por la caracterización del enemigo y sus mecanismos de dominación mediante un análisis riguroso y científico de la realidad nacional e internacional, la solidaridad con otras luchas y el contacto con los problemas cotidianos de los pueblos oprimidos.
Una de las actividades políticas que caracterizaron a Jorge Carrión y que deja ver su expediente en la DFS, fue su militancia intelectual. Encontramos diferentes referencias en los reportes que nos permiten afirmarlo. Desde el Partido Popular ocupó el puesto de Secretario de Educación Política dentro de la Dirección del partido. Al mismo tiempo a mediados de los años cincuenta participó en el Círculo de Estudios Mexicanos (CEM), donde confluyeron diversos intelectuales y diversas posturas progresistas, nacionalistas, comunistas y revolucionarias, con el objetivo de realizar una crítica fundamentada de la situación nacional. En el CEM se forjaron posiciones que después lograrían darle forma a la lucha por la paz con carácter internacional y antiimperialista, también pudieron señalar los síntomas de la crisis del modelo de desarrollo económico en el país y los problemas del subdesarrollo y la dependencia en que se encontraba (y encuentra). Este trabajo del CEM es parte de la historia de la izquierda no estudiada todavía. Incluso podría afirmarse que la parte de la izquierda a la que perteneció Jorge Carrión, Fernando Carmona, Alonso Aguilar Monteverde y muchos más, tuvo una importancia destacada y ha sido dejada de lado en los estudios sobre la izquierda mexicana. En comparación, para la policía política sí constituía objeto de sus investigaciones las actividades de esta parte de la izquierda y se pueden encontrar expedientes tanto de las organizaciones y grupos como de los integrantes.
En el camino de la militancia intelectual, el expediente muestra que Carrión compartió diversos esfuerzos organizativos en revistas, algunas ya mencionadas, editoriales, libros, investigaciones en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM y difusión. Lo que no dicen los reportes es la valoración que tenía aquella izquierda sobre la importante de contar con una estrategia adecuada para la lucha contra el imperialismo, de ahí el lugar fundamental que ocupaba la caracterización del capitalismo y de la burguesía, con sus diferentes aparatos de poder. Por ejemplo, según los reportes Carrión es dueño de acciones de la editorial Nuestro Tiempo fundada en 1967, pero no hay un análisis más allá. En su lugar podemos entender que después del fracaso del Movimiento de Liberación Nacional, con las muestras de crisis del supuesto “Milagro Mexicano”, el endurecimiento del régimen autoritario, el auge del pensamiento revolucionario y la creciente movilización política de izquierda en América Latina y el mundo, era una necesidad para la izquierda mexicana de aquella época construir sus propias editoriales que pudieran difundir lo que las otras editoriales conservadoras o comerciales, se negaban a hacer.
Además de estas labores, Carrión también era un excelente conferencista, lo cual reconocieron los agentes de la DFS en sus reportes, incluso señalan el carácter jocoso, hilarante o irónico de sus intervenciones. En el reporte ya mencionado de la conferencia en Xalapa, Veracruz, se recuperó parte de su intervención con que podemos ejemplificar algo del tono de las intervenciones de Carrión: “… en el régimen de Díaz Ordaz se realizó la ola represiva más grande de todos los tiempos y dicho Presidente, con lágrimas de cocodrilo, se duele por la muerte del Embajador alemán en Guatemala; pero no derramó una sola lágrima por los 500 estudiantes muertos en Tlatelolco”. Más adelante dice el agente que el doctor “criticó la Constitución, [ya que] su único artículo vigente es el de la prohibición de la esclavitud; pero los artículos románticos de la libertad de pensamiento, expresión, prensa, reunión, etc., son letra muerta. Comparó a la Constitución con María Félix “por gastada y por vieja.” El manejo de la palabra y la conexión que estableció con los asistentes a sus conferencias, hicieron que fuera un orador recurrente en mítines y actos de las organizaciones en las que participó, por ejemplo en la tradicional cena de año nuevo organizada por el PP el 5 de febrero de 1959 sólo hubo tres oradores: Vicente Lombardo Toledano, Jacinto López y Jorge Carrión Villa.
Siguiendo el expediente de la DFS fueron varias las transformaciones que tuvo Jorge Carrión en sus posturas políticas. Respecto al PPS terminó siendo uno de sus fuertes críticos, criticaba las limitaciones del nacionalismo revolucionario y acrecentó su crítica contra el autoritarismo del Partido de la Revolución Institucional como órgano de dominación de la clase capitalista. No obstante también hubo permanencias, principios diríamos, en la posición política del doctor Carrión. Su defensa de la revolución cubana estuvo presente desde finales de la década de 1950 y en especial con su participación en la constitución del Instituto Mexicano Cubano de Intercambio Cultural José Martí el 26 de julio de 1960. Por citar otro caso de la solidaridad internacional de Carrión, ya hacia finales del expediente, el 24 de septiembre de 1982, fue orador en un mitin de la Asociación Mexicana de Amistad con el Pueblo Palestino, en que denunció la política fascista de Israel hacia Líbano y Palestina.
La importancia de la construcción de esfuerzos organizativos amplios como el MLN, también fue un elemento que marcó su postura hacia una búsqueda de una izquierda con raíz en la propia tradición histórica de la izquierda mexicana. De ahí también su mirada hacia el pasado y herencia de las luchas de emancipación en nuestro país, que él trajo a su presente por la vigencia de sus demandas y por la conexión que tienen con la cultura popular. Carrión mantuvo la mira en este tipo de problemas por lo que encerraban de respuesta para la vía de transformación revolucionaria en el país. Así lo dejó ver por ejemplo cuando ya como parte de la revista Estrategia realizó una conferencia en la Facultad de Psicologíade la UNAM con el tema “El control ideológico del Estado” el 17 de noviembre de 1975.
Para concluir este apartado quiero señalar que en toda la trayectoria que contiene el expediente de Jorge Carrión Villa se observa que mantiene su postura marxista, comunista y revolucionaria. La participación en diversos actos, sus conferencias y el tipo de política que asumió permiten afirmarlo. El contraste es con muchos de los intelectuales con los que participó en el CEM, el MLN o la revista Política, ya que hubo algunos que optaron por aceptar las prebendas del gobierno y hacer una crítica desde adentro o terminar afirmando la imposibilidad de la eliminación de la injusticia y del capitalismo.
C) Para las actuales generaciones de la izquierda.
En esta última sección quiero dejar algunas reflexiones que se sitúan en el presente y en la izquierda. Se antoja comenzar por el lugar común del desconocimiento de las jóvenes generaciones hacia las generaciones o líneas históricas de la izquierda en México. Lo que no es lugar común es las razones de este desconocimiento, para algunos es producto del sistema educativo, para otros del auge del pensamiento conservador con el neoliberalismo y para algunos otros se debe a las derrotas de la izquierda. En este sentido, sin soslayar las diversas posiciones, se puede agregar que la poca autocrítica de la izquierda de los años ochenta a nuestros días no permite el acercamiento con el pasado que trae a cuestas y esto incide en el acercamiento cargado de prejuicios de las actuales generaciones de izquierda a su propia historia.
Por esta razón la trayectoria de Jorge Carrión es importante al apuntar algunas de las características hoy ausentes entre varios grupos de la izquierda. La primera es la ética militante, es decir la congruencia entre la posición política y el actuar político, proceso en el que la crítica no está ausente, así como tampoco la toma de posiciones. Hoy en día esta ética ha sido desplazada por un pragmatismo abrumador. La segunda es la importancia de la formación teórica rigurosa conectada con la estrategia política. Esta formación teórica a que refiere la vida política de Carrión estaba conectada a la creación de proyectos políticos organizativos, así el error que puede acompañar a los intentos organizativos no es el problema sino dejar de crear, ya que la posición que se ofrece es la resignación. La tercera en realidad deriva de la anterior y señala la necesidad de reparar en los problemas que enfrenta una sociedad donde el pensamiento científico es desplazado o es sobrecargado con discursos ideológicos. Dicho de otra manera, reasumir la herencia del marxismo, para poder criticarle lo que tenga de limitado pero mantener lo que tiene de revolucionario. Uno de los conceptos centrales, la ideología como relación de dominación, es el motivo que hoy nos reúne para hablar de la obra de Jorge Carrión, por lo que no sobra decir que la crítica de la ideología por parte de la izquierda todavía tiene vigencia como categoría de análisis en nuestro presente y la obra de Carrión puede ser un punto de contacto, un eslabón con esa tradición histórica de la izquierda, que deja muchas dudas y preguntas, pero también nos permite no partir de cero.
[i] Ponencia de Rubén Matías García, egresado de la Maestría en Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la presentación del libro. Crítica a la ideología burguesa. Antología de Jorge Carrión, compilado por Marta Quesada y Oscar Alzaga realizada en el Instituto de Investigaciones Económicas de UNAM Jueves 20 de febrero de 2014.
