Santiago García López recibió anoche la constancia de mayoría que lo acredita como presidente del Comité Estatal del PRI, luego de vencer en la elección interna a su adversario Alejandro Lara, quien aceptó su derrota, pero acusó al candidato ganador de recurrir a la presión y a la compra de votos para lograr el cargo.

El nuevo líder del tricolor ofreció escuchar y atender con vocación humanista y trabajar para ganar la mayoría de los 46 municipios y de posiciones en el Congreso Local (2015) y “vamos por la gubernatura en 2018”, en poder del PAN desde hace 23 años.

Luego de obtener la constancia de mayoría del presidente de la Comisión Estatal de Procesos Internos, Ramón Aguirre Velázquez, García López expresó que el PRI abrirá sus puertas a toda la militancia para escuchar y atender con vocación humanista sus demandas y convertir el partido en una institución competitiva.

En la sede del Comité Directivo estatal garantizó que en los 46 comités municipales del partido prevalecerán acciones que impulsarán la transparencia y abundó que se les dotará de las herramientas que permitirán renovar las estructuras que recuperarán la gubernatura del estado.

La presidenta interina del Comité estatal, Ana Bertha Silva Solórzano, afirmó que las fórmulas que contendieron con plena institucionalidad “trabajaron con gran intensidad en busca del voto mayoritario y, sobre todo, con un gran sentido de ética y procurando en todo momento la unidad interna del partido; PRI sólo hay uno y ése es el que ganó”.

Este domingo en la elección participó el 82 por ciento de los cinco mil 963 consejeros nacionales, estatales y municipales y 2 mil 764 votos favorecieron a García López.

El candidato derrotado señaló que el resultado electoral se encuentra empañado por las circunstancias poco transparentes de la contienda.

Alejandro Lara señaló que desde el jueves arribaron a Guanajuato operadores políticos de la CNC, entre éstos senadores, diputados federales y diputados locales con la única misión de coptar militantes para revertir las preferencias electorales y favorecer a Santiago García, ex dirigente del sindicato de la SEMARNAT.

Los legisladores cenecistas recurrieron al uso de “recursos económicos y materiales así como con presión para aquellos que prestan sus servicios en distintas instituciones, principalmente Presidencias Municipales, que ejercieron presiones para cambiar su intención de voto”, señaló.

Admitió que el resultado no le fue favorable, agradeció el respaldo de más de dos mil consejeras y consejeros políticos que lo respaldaron, pero dijo que “es imposible competir en condiciones de equidad cuando existe un derroche de recursos impresionante para comprar voluntades”.

“No aceptamos este tipo de conductas, pero no buscamos dañar más al PRI de Guanajuato”, enfatizó Lara. Anticipó que seguirá trabajando al interior de su partido, con la certeza de que tarde o temprano erradicarán esas prácticas del Partido Revolucionario Institucional.