La debilidad de la economía mundial, así como los episodios de volatilidad en los mercados financieros continuarán; sin embargo, México está preparado para resistir cualquier choque del exterior, aseguró el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el responsable de la política monetaria afirmó que en los años recientes se han hecho esfuerzos para mejorar la productividad y la competitividad del país, lo que le permitirá mayor crecimiento.

“Nos hemos pertrechado bien ante los riesgos que pudieran venir del exterior”, comentó el funcionario entrevistado durante su estancia en Washington, donde participó en la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Cuestionado del reciente repunte de la inseguridad pública en México, el cual se manifiesta en las opiniones de los analistas económicos del sector privado, Carstens dijo que preocupa, por lo que resolverlo será fundamental para la recuperación económica.

Tomando datos del FMI y el Banco Mundial sobre las perspectivas económicas de 2014, que son más bajas que las del gobierno, ¿se ha perdido otra oportunidad de dar ese paso en crecimiento económico?

Es muy anticipado dar una evaluación de todo el año, apenas llevamos un trimestre y ese periodo el PIB estuvo afectado por el clima de Estados Unidos. Eso redujo las exportaciones, pero México ve cifras más alentadoras, entonces tendremos que esperar unos meses para tener una visión completa. Nuestra expectativa es que, si bien hemos tenido un menor crecimiento a lo esperado en este trimestre, se irá acelerando.

¿Se vale ser optimista cuando en estos dos últimos años de crecimiento económico hemos visto tasas prácticamente en línea con las últimas tres décadas?

Hay que tomar en cuenta que la economía mundial sigue debajo de lo que normalmente venía haciendo. México no está desconectado, nuestra economía es parte de este mundo globalizado. Más de 50% del PIB mundial está creciendo debajo de su potencial, eso ha afectado al crecimiento y al consumo, entonces hay que poner a México en este contexto global.

Lo importante es ver que el país hace esfuerzos de fondo para mejorar su productividad, su competitividad y generar más crecimiento en un entorno donde también la atonía de la economía mundial seguirá algún tiempo.

Ha destacado los avances de México en estabilidad macroeconómica y de control de inflación. Dígame, ¿las crisis en el país ya son capítulos de los libros de historia?

Sería irresponsable pensar que las crisis no se pueden repetir, por eso, como es el caso del Banco de México, tenemos que vigilar que las vulnerabilidades se atiendan a tiempo. No es que yo esté anticipando o pronosticando una crisis, pero debemos tener en mente ese escenario para actuar y prevenir más que remediar.

Siendo México un país tan integrado y conectado, ¿cuáles son los riesgos que ve y lo mantienen vigilante?

Los riesgos asociados a los movimientos de capital. Por eso hemos venido acumulando un monto importante de reservas internacionales. Tenemos un nivel récord de reservas, la línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional; por su parte, el gobierno ha venido cuidando la estructura de su deuda de manera que no tengamos vencimientos abultados, o también ha cubierto el precio del petróleo. Así que nos hemos pertrechado bien ante los riesgos del exterior.

¿Qué me dice de este repunte en las preocupaciones que manifiestan los analistas que ustedes encuestan? Es interesante cómo los aspectos internos han aumentado y se han posicionado como factores que pueden limitar el crecimiento, como la inseguridad y la debilidad del mercado, entre otros.

En términos de la debilidad en el mercado interno, lo que uno esperaría es que deje de ser un factor. Muchas de las reformas estructurales deben fortalecer el mercado interno. Una importante es la reforma al sistema financiero, una parte fundamental es cómo se puede aumentar la pernoctación de servicios financieros y ayudar de manera particular a las micro, pequeñas y medianas empresas, esto debería generar más empleos y un mayor consumo e inversión.

Otras reforma, por ejemplo la Energética, debería contribuir a mantener los precios energéticos o a hacerlos competitivos, y eso será un factor que ayude a México en su mercado interno.

También el sector de la construcción, que está en vías de recuperarse tanto por el mayor gasto de inversión del sector público como por el reinicio del tren de la vivienda, tiene muchos impactos multiplicadores en la economía interna. Creo que las medidas que se toman van en dirección de apoyar el mercado interno.

Sobre la inseguridad, es un asunto que desincentiva la inversión, complica la actividad económica y se tiene que resolver para que, conforme se solucione, ayude a la recuperación económica.

Sobre la normalización en la política monetaria de EU, parece que varios coinciden en que México ha aguantado bien pero, ¿hay algo que le preocupe que pueda cambiar este panorama, algún aspecto que hay que estar monitoreando?

El tema fundamental es que la Reserva Federal estadounidense, que es quien más tiene capacidad de afectarnos, ha establecido de manera clara que empezará a restringir su postura monetaria en la medida en que la economía de Estados Unidos esté mejor. Pero si el PIB de ese país está mejor entonces eso tiene un impacto favorable en México y tener una economía fuerte en esa nación es importante. Creo que los riesgos para nuestro país no son grandes.

En estos días el Banco Mundial aseguró que el peso se ha posicionado como una moneda importante a escala global, una divisa de reserva. ¿Eso qué nos indica?

Refleja que como México ya alcanza una calificación crediticia de A, hace que muchos inversionistas institucionales inviertan activos en pesos. Lo que quiere decir es que más inversionistas mantienen activos en nuestra moneda y da profundidad a nuestro mercado.

Hemos visto que la inflación ha regresado a la trayectoria del rango que tienen como objetivo, pero ¿qué decirles a esas personas que no lo ven así porque miden este impacto en el deterioro de sus bolsillos y de la canasta básica?

El Banco de México hace todo lo que puede para mantener la inflación baja y estable. Una parte importante de los choques en precios que se han tenido últimamente se concentran en la inflación no subyacente, aquella que no responde a la política monetaria, y parte de eso tiene que ver con los precios agropecuarios que tienden a ser muy volátiles, y por eso me parece importante el llamado del gobierno federal para discutir una reforma estructural en el campo que ayude a generar más producción y reducir la volatilidad.

Si se realiza una buena reforma para elevar producción y reducir la volatilidad en precios será bueno.

Y de todos estos productos que suben de precio como el limón, o como lo fue antes el huevo y la tortilla y que ya no vuelven a bajar y sientan una nueva base de precio, ¿ahí qué ocurre?

Mucho depende de la oferta y la demanda. Puedo decir que en el caso de la tortilla, los últimos datos que hemos visto reflejan que la tasa de crecimiento ha sido cero o incluso negativa, es decir, el precio ha bajado. Ahora, hay otros productos donde las condiciones no permiten que los precios se ajusten, así que es importante que la Comisión Federal de Competencia Económica empiece a analizar las condiciones de competencia.