En los próximos meses
Alfredo Ríos Camarena
El regreso del PRI a Los Pinos ha consolidado una estrategia que tiende a darle un mayor poder al Ejecutivo federal; la estrategia de comunicación se centró, en un principio, en posicionar la figura del presidente a través de diversos actos públicos, de discursos con diferentes temas y de acciones de crisis bien manejadas, como fue el caso de la explosión en el edificio de Petróleos Mexicanos y su participación solidaria y activa en el caso de las graves inundaciones que afectaron buena parte del país.
En lo político, la intención fue definir una agenda legislativa. La herramienta utilizada para las reformas constitucionales fue el llamado Pacto por México; estas reformas todavía no pueden ser evaluadas en sus resultados, pero se lograron. Para concluirlas, se requiere completar las leyes secundarias que tienen un menor grado de dificultad, pues sólo se requieren mayorías simples para su aprobación.
En la educativa, ya concluyeron, pero sigue persistiendo el desacato a las mismas por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. En lo que respecta a la reforma en telecomunicaciones, se ha complicado por las posiciones diversas de los partidos; sin embargo, no hay duda de que en muy poco tiempo se aprobará al igual que la reforma político electoral cuyos términos para realizar la elección federal de 2015 están en el límite. Las leyes secundarias en materia energética aún están pendientes y todavía no se presentan ante el Congreso.
Lo anterior implica un trabajo intenso del Poder Legislativo cuya agenda se encuentra abrumada por el número de leyes pendientes y la complicación de éstas; no obstante, se habrán de realizar periodos extraordinarios, uno en mayo y otro en junio, que permitirán el avance.
Hasta hoy, el Presidente ha sido condescendiente y flexible en su relación con la oposición, pero no hay duda de que el ritmo del poder presidencial se acrecentará enormemente una vez aprobadas las reformas, lo cual va a generar cambios en la estructura del gobierno federal y seguramente nos encontraremos frente a una nueva estrategia de ejecución de proyectos y aplicación de leyes, en las que el ejercicio del poder se centrará en la acción del Ejecutivo federal, que podrá gobernar con mayor libertad para obtener los logros fundamentales de crecimiento económico, que se encuentran estancados, pues en el actual año sólo alcanza el 1.35 por ciento; este panorama debe cambiar con urgencia. La otra gran asignatura es la de la seguridad pública y el combate al crimen organizado, que aunque está avanzando, como es el caso michoacano, todavía sigue siendo una de las lacras más ominosas que nos impiden avanzar hacia el futuro.
Una vez complementadas las leyes secundarias, hacia junio de este año, se abrirá una nueva etapa de reformas relacionadas con la producción y con el campo, en donde el objetivo es consolidar la propiedad social impulsando eficientemente la producción y la distribución de la riqueza, pues la pobreza sigue creciendo en el agro mexicano.
Veremos, en los próximos meses, un nuevo cambio en la ruta presidencial, consolidándose la fuerza del presidente y, con un equipo que probablemente será renovado habrá los cambios en el partido oficial y en el diseño para ganar las elecciones del 2015.
En este tema, el Distrito Federal ofrece una oportunidad de que el PRI aumente su influencia en la capital, donde prácticamente no existe por los mezquinos intereses que han desdibujado la acción priista en la ciudad de México.
En los comicios de 2015, Morena, que por ley no puede formar coalición, obtendrá un número significativo de votos, dividiendo al PRD, lo cual abre la oportunidad al PRI de retomar parte del poder en esta ciudad; no es fácil la tarea, porque actualmente están totalmente diezmadas y desaparecidas las estructuras partidarias; no obstante, existe una base no organizada de simpatizantes del PRI que puede dar sorpresas en la competencia electoral, siempre y cuando se acabe con la prebenda de los viejos grupos y se abra el camino de la democracia, particularmente hacia los jóvenes militantes, quienes deben obtener las candidaturas que estarán en juego el próximo año.
En resumen, estamos muy cerca de ver una nueva acción desde la Presidencia que le dé un nuevo rumbo al desarrollo de la nación.
