Luis Guillermo Solís asumió este jueves la presidencia de Costa Rica con promesas de cambio, transparencia y diálogo con todos los sectores del país.

Solís releva en el mandato a Laura Chinchilla, quien aseguró sentirse “desahogada” tras entregar el mando del país, luego de una administración marcada por una alta impopularidad y situaciones polémicas que llevaron a la renuncia de 15 de sus ministros.

Ante casi 20 mil personas reunidas en el Estadio Nacional de San José, Solís recibió la banda presidencial en manos del presidente de la Asamblea Legislativa y diputado oficialista, Henry Mora.

En su discurso, Solís hizo un repaso por sus principales promesas de campaña, e insistió repetidas veces en que su presidencia estará “siempre abierta” para el diálogo con todos los sectores políticos y sociales.

“Cuando me equivoque, corríjanme; cuando me pierda, búsquenme; cuando flaquee, denme fuerzas. Si no les escucho, reclámenlo; si les abandono, si no estoy ahí cuando más me necesiten, si usurpare con aviesa intención la confianza depositada en mí con tanta generosidad por un pueblo que demanda honestidad y buen gobierno, repúdienme”, afirmó.

En medio de las ovaciones que interrumpían su discurso, Solís aseguró que procurará la administración eficiente de los fondos públicos, no tolerará la evasión fiscal para combatir un déficit que supera los dos mil 500 millones de dólares, y luchará por la erradicación de la pobreza extrema.

A este cambio de mando en Costa Rica acudieron como invitados los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, Ecuador; Juan Orlando Hernández, de Honduras; Mauricio Funes, de El Salvador; Otto Pérez Molina, Guatemala; y Danilo Medina, de República Dominicana, a quienes se unió el príncipe de España, Felipe de Borbón, entre otras dignidades extranjeras.

Tras la ceremonia de cambio de mando, Solís sostendrá su primer consejo de gobierno en el Estadio Nacional, y posteriormente ofrecerá un almuerzo a los mandatarios y delegaciones visitantes.

LIBRE DEL MANDATO

La ahora ex presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, aseguró hoy que se siente “absolutamente desahogada” y emocionada de pasarle la banda presidencial al mandatario electo Luis Guillermo Solís.

“Tengo que confesarles que me siento absolutamente desahogada. He vivido momentos lindos, hermosos, luchas que enfrentamos algunas las logramos ganar, en otras no logramos avanzar”, expresó Chinchilla a los periodistas.

Agregó que se siente “emocionada” por lo que viene y lo que significa esta ceremonia.

“Estoy muy emocionada porque nuestra democracia conmueve. A pesar de nubarrones, de nuestras diferencias, siempre seguimos protegiendo este importante ritual. Es un orgullo celebrar un traspaso de poderes más, muchas naciones nos admiran por ello y por nuestro fervor cívico” , aseveró la mandataria.

Sobre el presidente Luis Guillermo Solís manifestó que espera que Costa Rica sea “generosa” con él y que le desea éxitos en su gestión.

“Confío en que Costa Rica será generosa con el presidente que viene. Quiero darle un enorme agradecimiento al país y desearle éxitos a don Luis Guillermo Solís” , dijo Chinchilla.

Añadió que para gobernar se requiere de “mucha paciencia” y que no se vale enojarse.

Chinchilla agregó que asumir ese cargo es “complejo” ya que siempre existirán “las críticas y las diferencias” , las cuales “hay que aprender a manejar”.

El centro izquierdista Solís asumirá hoy la Presidencia de Costa Rica por el periodo 2014-2018, en sustitución de Chinchilla, primera mujer que ejerce el poder en la historia del país centroamericano.  (*Con información de AP y EFE)