México no avanzará hacia “un modelo de comunicación política más democrático y garante de la equidad en la contienda electoral, si no se considera limitar y regular el uso de la publicidad oficial,” señalan el Centro de Investigación y Análisis, FUNDAR Y Artículo 19, tras precisar que en 2013, el gobierno federal reportó un gasto de $4,195 millones de pesos; este es un monto 7.8% superior a los $3,890.4 millones recaudados en 2013 por el impuesto sobre los depósitos en efectivo, alertan Fundar y Artículo 19.

“No existen señales de cambios ni en la práctica, ni en el marco normativo a pesar de los compromisos presidenciales y legislativos y un alto grado de propagandismo del presidente; se advierte el mismo patrón de uso indiscriminado que en los sexenios anteriores,” indican,

No se avanzará hacia un modelo de comunicación política más democrático y garante de la equidad en la contienda electoral “si no se considera limitar y regular el uso de la publicidad oficial”, alertaron ambos organismos.

Los legisladores “fallaron a las promesas presidenciales y a sus obligaciones legislativas; dejaron la regulación del uso de la publicidad oficial fuera del pre-dictamen de la reforma electoral que se presentará para su aprobación esta semana en sesiones extraordinarias,” recriminan Artículo 19 y FUNDAR.

Ambos organismos explican que “las deficiencias en el uso y la asignación de la publicidad oficial, fomentan la opacidad, la corrupción y la censura sutil. Son problemas estructurales que solo se pueden resolver mejorando el marco normativo, la rendición de cuentas y garantizando la implementación efectiva de estos cambios.”

FUNDAR y Artículo 19 urgieron a la creación de una ley general “que impulse la transparencia, el uso racional de los recursos públicos y el combate a la corrupción.”

Por esto, Fundar y ARTICLE 19 alertaron que, “ante la discusión de las leyes secundarias de la reforma política electoral dentro del período extraordinario, se tendría que discutir y aprovechar la ley de publicidad oficial garantizando en todo momento, libertad de expresión, el derecho a la información y la pluralidad informativa.”

En el primer año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto -la administración pública centralizada y paraestatal- se gastó $4,195 millones en publicidad oficial.

“El monto total es 7.8% superior a los $3,890.4 millones recaudados en 2013 por el impuesto sobre los depósitos en efectivo y equivale al 74% del monto que se planea recaudar en 2014 a través del impuesto sobre los alimentos no básicos con alta densidad calórica ($5,600 millones),” comparan FUNDAR y Articulo 19.

Si bien el monto representa una disminución del 20% respecto al primer año de gobierno del Presidente Felipe Calderón (2006), esta disminución “no refleja un cambio estructural”.

Los gastos ejercidos por Enrique Peña Nieto han disminuido en el contexto particular de un primer año de gobierno aunado a una importante desaceleración de la economía, explican los expertos en transparencia.

En 2013, el ramo que más gasta por este concepto es Turismo con $1511.1 millones, seguido por Hacienda -con $846.52 millones- y Energía, con $479.4 millones.

El gasto ejercido por estos últimos, señalan FUNDAR y Artículo 19, puede explicarse con las reformas estructurales del año pasado que estuvieron acompañadas de una importante propaganda oficial como la reforma educativa y la energética.

El estudio subraya que la televisión, en la distribución del gasto, concentra 33% (equivalente a $1392 millones); seguido por la prensa escrita a la que se asigna el 18% (igual a $736 millones) y  la radio el 14% (o $584 millones). La inversión en internet sigue siendo marginal, solo el 5% se destina a este tipo de medio.

FUNDAR y Artículo 19 apuntan que el gobierno “reparte la publicidad oficial bajo criterios diferentes a los que rigen el mercado publicitario en su conjunto: en 61% en televisión (televisión de paga y televisión abierta), 10% en prensa escrita y 9% en radio.” Es preocupante no conocer  con detalle y claridad los criterios de distribución de la publicidad oficial, también se lee en el reporte.