Aimée Wagner

Hace más de 25 años, como coordinadora del Colegio de Literatura Dramática y Teatro, acudí a la Embajada de Polonia en búsqueda de material fílmico en torno a Grotowski.

La Agregada Cultural me informó que carecían de dicho material pero que tenían los datos de un maestro de teatro polaco que se encontraba en nuestro país.

Tomé los datos del profesor y, aproximadamente, tres días después se presentó en la Coordinación un apuesto caballero polaco. Después de entrevistarlo y revisar su currículum decidí contratarlo en sustitución de otro de nuestros extrañados docentes: el Lic. Enrique Ruelas.

En diversas ocasiones, haciendo gala de su especial sentido del humor, Lech comentaba que había yo ido a la Embajada de Polonia en busca de Grotowski y había encontrado un Górzynski.

Hoy, con triste nostalgia, corrijo a Lech: Efectivamente acudí a la Embajada en busca de Grotowski y GANÉ, GANAMOS, la Facultad, el Colegio y yo un Górzynski.

Efectivamente ganamos un profesor no sólo profesional y comprometido con el arte dramático y con su enseñanza, sino apasionado, vital, enérgico y entusiasta, exigente pero también tierno y preocupado por sus estudiantes, por su desarrollo no únicamente como futuros teatristas sino como seres humanos plenos y responsables.

Gracias Lech por tus enseñanzas, tu compromiso con el Colegio y tu invaluable amistad.