SALUD
Gabriel Gutiérrez
Durante el verano, ya sea que se quede disfrutando de la ciudad o salga de vacaciones, el clima y la altura son dos factores que podrían modificar sus necesidades de hidratación y que, en muchas ocasiones, no es algo a lo que le prestamos atención.
Tenga en cuenta que cuando aumenta la temperatura del ambiente por arriba de 30º C, además de la ingestión diaria sugerida de líquidos, es importante incrementar el consumo de líquidos en al menos 30 ml/kg de peso. En el caso de una persona promedio de 60 kg, esto representaría cerca de 1.8 litros de líquidos adicionales a su ingestión diaria sugerida.
Por lo anterior, le presentamos algunas recomendaciones para mantenerse hidratado durante el verano:
—¡No espere a tener sed! Esta indica que su cuerpo necesita líquidos. Evita la deshidratación bebiendo líquidos durante el día y entre comidas.
—Traiga consigo una botellita con la bebida que más le guste: está demostrado que tanto los niños como los adultos consumen alrededor de 45 a 50 por ciento más líquidos cuando éstos tienen algún sabor que les agrade. Al elegir la bebida, tenga en cuenta su estilo de vida. Recuerda que todas las bebidas hidratan y pueden integrarse dentro de una alimentación correcta.
—Hidratación y actividad física: durante el ejercicio prolongado, y con exposición al calor, las personas pierden en promedio entre uno y dos litros cada hora por lo que de acuerdo al Colegio Americano de Medicina del Deporte, se recomienda beber 500 ml. de líquidos dos horas antes de realizar actividad física. Durante la actividad es indispensable hidratarse a intervalos regulares y para la óptima recuperación se sugiere hidratarse en los primeros 30 minutos después de realizar ejercicio.
—Comer frutas y verduras: aumente su consumo de verduras y frutas. Debido a su contenido de agua, son una excelente opción para ayudarle a cubrir tus requerimientos de hidratación.
—Conserve las bebidas a temperaturas moderadas: se tiende a consumir mayor cantidad de líquidos cuando estos se sirven a temperaturas templadas, es decir, que no están demasiado fríos o calientes.
La cantidad líquidos que se requiere depende de las pérdidas sensibles (orina) e insensibles (heces, transpiración, respiración) de cada individuo las cuales varían según el tipo de dieta, condiciones climáticas, estado fisiológico, edad, sexo e intensidad de actividad física; teniendo en cuenta estos factores se han establecido ingestiones diarias sugeridas en cuanto al consumo de líquidos en población mexicana:
Todas las bebidas hidratan: leche, jugos, néctares, refrescos, aguas saborizadas y bebidas deportivas, junto con los alimentos con un alto contenido de agua como sopas, frutas y verduras son buenas opciones que le ayudan a alcanzar el consumo recomendado.
Estar bien hidratado es siempre esencial para la salud, se realice o no actividad física. Si no hay suficiente agua, nuestro organismo empieza a funcionar por debajo de lo óptimo y algunas funciones cognitivas como atención, memoria y razonamiento se reducen así que ayuda a tu cuerpo a mantenerse hidratado.
