Alejandro es un niño que tiene un superhéroe favorito. No es Superman ni Batman y mucho menos es un personaje de historietas.

Su ídolo es de carne y hueso y se llama Héctor Elías Domínguez, un médico quiropráctico que hace cinco años lo salvó de la muerte y que durante los cinco años que transcurrieron había permanecido en el anonimato.

Héctor expuso su vida en cinco ocasiones para ingresar a la guardería ABC que ardía en llamas el 5 de junio del 2009.

Es vecino de la colonia Y Griega, donde se ubica lo que sería la guardería, ese día llegaba del trabajo y se dirigía caminando hacia su casa.

Le llamó la atención el ruido de las sirenas de las ambulancias y de inmediato observó una columna de humo negro que desprendía la estancia.

Sin dudarlo, corrió e ingresó por la puerta principal de la guardería para ayudar a otras personas que estaban entrando y saliendo para rescatar a los niños atrapados.

Adentro escuchó los gritos y el llanto de un sin número de niños y el techo se despedazaba a su paso.

La primera vez que ingresó a la guardería, pasó por encima de Alejandro, quien yacía en el piso de la sala de maternal.

“En la segunda o tercera vez que entré ya lo agarré porque el fuego se acercaba… Y aquí está gracias a Dios”, relata Héctor, quien constantemente da palmadas en la espalda al pequeño Alejandro.

Pero este superhéroe se está quedando sin fuerzas. A raíz de su hazaña, tiene quemaduras internas de primer grado en los pulmones por aspirar humo. Ya no puede correr y pierde el aire con facilidad. Además cuando suda, su brazo derecho permanece totalmente seco.

Sus malestares los ha atendido en consultorios particulares de manera intermitente, por lo que los padres de familia de los menores casi le imploran que se preocupe por atender su salud.

Alejandro dice que lo admira y sabe que gracias a él es posible que ahora esté sano y feliz cursando el tercer año de primaria y jugando al fútbol.

“Gracias a él estoy vivo”, señala el niño.

Pero Héctor no está satisfecho. “Todavía sueño que entro a la guardería y saco niños… pude haber salvado a más”.