Este viernes la ONU dijo que empezará una operación aérea de emergencia para suministrar alimentos a 42.000 personas desplazadas en los últimos días de la ciudad iraquí de Mosul (norte), tras la ofensiva armada del grupo extremista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

Los insurgentes se hicieron con el control de esta ciudad, la segunda más poblada de Irak, así como de Tikrit, a tan sólo 160 kilómetros de la capital.

La portavoz del mayor brazo humanitario de Naciones Unidas, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Elizabeth Byrs, indicó que se han enviado equipos especializados en emergencias y logística a Erbil (región del Kurdistán) para determinar las necesidades en esta ciudad, a donde se ha dirigido en las últimas 48 horas el éxodo masivo de población procedente de Mosul.

Las autoridades han informado de que hay al menos 300.000 personas desplazadas de Mosul, pero las organizaciones humanitarias están trabajando con una estimación de medio millón.

La operación del PMA implicará el envío inicial de 550 toneladas de alimentos, a un coste de 1,5 millones de dólares, desde su depósitos en Dubai y Brindisi (Italia).

Turquía será utilizada como país de tránsito para hacer llegar la ayuda a las familias desplazadas de Mosul.

El PMA indicó que ya brinda ayuda a 240.000 personas desplazadas anteriormente por la violencia armada en Irak y que afectaba particularmente a la provincia de Al Anbar (oeste), donde se calcula que desde enero 500.000 personas han sido forzadas a desplazarse a otras zonas del país consideradas más seguras.

Asimismo, brinda ayuda de subsistencia a 100.000 refugiados de la guerra civil de Siria.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que está brindando ayuda también en Mosul, indicó que la ciudad está sufriendo de interrupciones del suministro eléctrico y que aunque los hospitales en general han sido capaces de tratar a un gran número de heridos, algunos han tenido que dejar de trabajar o hacerlo a una capacidad limitada.

El Consejo de Seguridad de la ONU dio hoy su apoyo de forma unánime al Gobierno iraquí en su lucha contra el terrorismo, mientras que Estados Unidos evalúa por su lado qué tipo de apoyo militar puede dar a las autoridades para detener el avance de los yihadistas suníes.