ENTREVISTA
Ramón Torres Flores/Investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM
Nora Rodríguez Aceves
En este momento y de aquí en adelante el sector energético en México, los mexicanos, ya somos otros, la posición del gobierno federal ya es otra. Qué vaya a suceder con la ronda cero, con la legislación secundaria, con la reforma energética… hay muchas incertidumbres, aunque no se quieran ver ni afrontarlas pero están clarísimas. Sin embargo, ya se removieron las estructuras anquilosadas del sector energético, ya no podemos volver a un pasado que no beneficiaba a nadie, cuando hablo de un pasado me refiero concretamente a que todos los mexicanos estábamos a disgusto con la forma como estaba operando el sector petrolero, Petróleos Mexicanos (Pemex), todos los mexicanos, nada más que algunos entendíamos que el mal funcionamiento de Pemex, el funcionamiento insatisfactorio, era por fallas del Estado, fallas que el Estado debía corregir dándole mayores recursos para la inversión, corrigiendo los problemas de corrupción, de distorsión, de manejo, de gobierno, de rumbo, etc., y ahí había muchas posiciones desde ésas hasta otras que dijeron no, hay que cortarle, hay que quitarle los brazos, lo que sucedió, y no nos ponemos de acuerdo y en ese proceso de no ponernos de acuerdo llevamos ya un tiempo muy largo.
Pemex, “había entrado en un estado de anemia en donde finalmente los que querían hacer algo lo hacían burlando la ley legalmente, lo mismo que en CFE, la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió que la generación eléctrica por parte de los particulares que se le vendía a CFE para el servicio público de electricidad era legal, bueno está bien, si la Corte lo dice es la que tiene la voz, pero yo como mexicano digo, está bien. es una ilegalidad legal”.
“La petroquímica se privatizó, aunque se conservó el concepto de petroquímica básica porque se le sacó toda la sustancia y se dejó el cascarón, lo que se hizo fue cambiar la definición de petroquímica básica, entonces la petroquímica básica ahí estaba, no es cierto, ése es un atentado ilegal pero legal, de eso conocemos mucho los mexicanos porque somos los primeros que padecemos la anemia entre cómo se quiere lograr cierto objetivo y cómo se está seguro de que es el objetivo bueno, se impone por la puerta de atrás o chicaneadas o legalmente, eso es un estado de anemia y en eso estaba metido el sector energético y no salíamos”.
Debemos buscar las mejores opciones
Ahora “sucederán muchas cosas, pero ya por lo menos salimos de ese estado de anemia, eso es muy positivo y muy preocupante, las cosas con reforma o sin reforma energética se han vuelto muy graves y en algún momento los mexicanos tendremos que abordarlas y encararlas y ver las mejores opciones”, señala Ramón Torres Flores, investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Reformar la estructura de la extracción y transformación energética en lo jurídico, institucional, económico, financiero y de mercado sólo puede tener sentido y urgencia desde una perspectiva programática de corto, mediano y largo plazos que integre lo conducente en materia de consumo y uso de la energía, patrimonio nacional disponible, opciones tecnológicas, articulación con la economía y la sociedad, evaluación de externalidades ambientales y autodeterminación nacional en el marco de restricciones externas”.
Ramón Torres, quien ha sido director de Energía y Actividades Extractivas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), coordinador ejecutivo de Planeación Petroquímica y Gerente de Producción Industrial en Pemex, economista en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y consultor en organizaciones internacionales como Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) explica a Siempre!que “los impactos de las reformas en el sector energético se pueden ver de muchas maneras, uno de ellos es ¿qué es lo que plantea como expectativas en impactos económicos la reforma energética? ¿Para qué se hizo? Para saber esto hay que ir primero al marco de referencia, hay que revisar la exposición de motivos de las iniciativas de reforma energética del presidente de la república, la exposición de motivos de la iniciativa del PAN, no me refiero a la del PRD porque ésta no plantea reforma constitucional”.
Por lo tanto, “la exposición de motivos de la ley secundaria contenida en el dictamen que se envió al Pleno de la Cámara son páginas y páginas y páginas, son varios cientos de páginas en donde uno, ávido de entender esto de trascendencia para el país, se sumerge y qué encuentra uno en toda esa lectura, en la propia Estrategia Nacional de Energía se explica para qué es toda esta exposición de motivos, en el Plan Nacional de Desarrollo, al tratar de identificar dónde están las coincidencias, porque puede haber diferencia de matiz, de sesgo, de sesgo político, una cosa que el PRI planteó, el presidente, el PAN, etc., pero dónde está, dónde hay coincidencias, que es lo que permitió una mayoría de votos como la que vimos en diciembre, pues en las expectativas en las que hay coincidencia, y cuáles son esas expectativas. Primero, antes que nada, plantea que con esto habrá más inversiones; segundo, que habrá más producción de petróleo y de gas, que se ampliarán las reservas de hidrocarburos y que se aprovecharán mejor los recursos prospectivos —que no es lo mismo reservas que prospectivos—, que aumentará la actividad económica y se llega a la precisión de hablar de que se incrementará el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) en una fecha próxima hacia finales de la actual administración”.
“Dicen que habrá más empleos”
Se habla por otra parte “de que se aumentará la creación de empleos, se habla de cifras, se habla de medio millón de empleos en un cierto plazo con nombre y apellido, y recuerdo un número que me sorprendió la precisión matemática con la que se habla de estos plazos. Se habla de medio millón de empleos en este sexenio, estamos en 2014, este sexenio termina en 2018, estaremos pensando en mitad de 2014 y tres años más, medio millón de empleos, una cifra que a mí me brota, con qué lo comparo y de repente se me ocurrió que lo comparo con los trabajadores de Petróleos Mexicanos, cuántos trabajadores tiene Petróleos Mexicanos, menos de la mitad o la mitad de esa cifra, entonces quiere decir que se hará otro Pemex en dos años y medio de empleos, por supuesto empleos directos e indirectos, no estoy omitiendo ni estoy dejando de conceder en esta apreciación de medio millón de empleos, se está hablando de los empleos que indirectamente se generan y luego se habla de dos y medio millones de puestos de trabajo de empleos para 2025”.
Además, “se habla de que el Producto Interno Bruto crecerá en 1.1%; si uno revisa cuál es el valor agregado de la actividad de exploración, hablar de 1%, por supuesto también es directo e indirecto, de 2% del PIB de crecimiento hacia 2025. Se habla de que bajarán los precios de la electricidad porque habrá más acceso a gas y más gas y se ha decidido porque así se ha decidido, se toman muchas decisiones, se tiene el cuidado de no hacer una participación pública, se ha decidido que tiene que ser a base de gas y se habla de que bajarán los precios porque habrá mucho gas; se hablaba de los precios de los combustibles, después se ha acotado, algunos funcionarios dicen públicamente que no, que eso no incluye las gasolinas, otros que sí, y finalmente la iniciativa de reforma energética plantea que durante este año, por lo pronto, para abrir boca y mientras nos ponemos de acuerdo y se aprueban las leyes, seguirán aumentando los precios sistemáticamente al consumidor de la gasolina y del diésel y que el año entrante ya nos iremos con la inflación y el pretexto ha sido que iremos de la mano de los precios internacionales. En ningún momento esta referencia está fijada con base en los precios internacionales, sino que es un programa de incrementos mensuales que se ha trazado y que después de estos aumentos inflacionarios, ya más adelante, ya cuando el sexenio haya terminado, ya vendrá una política de precios distinta”.
No se pueden tomar en serio esas cifras
Se habla de un mayor “abasto de energéticos, de que el sector público tendrá un mayor ingreso de la renta petrolera, se justifica porque habrá más recursos para investigar, para tecnología, y se llega muy lejos, de cosas que uno no puede tomar en serio, porque si se toma en serio uno concluiría que es demagogia, que habrá más gastos para educación y habrá más gastos para la salud y la pensión universal”.
En este sentido, el investigador de la UNAM apunta: “no son cosas que uno este suponiendo o deduciendo o interpretando los discursos, sino es lo que está en la lectura de estos cientos de páginas que justifican la reforma energética, pero qué hay detrás de todo esto, en primer lugar, una falta de explicación, no he encontrado, y si estoy equivocado me gustaría que me lo hicieran saber, dónde está ese señalamiento que lleve a esa cifra, dónde está la forma de llegar, de concluir que la producción de petróleo llegará a esas metas para 2018, para 2015”.
“El colmo de los colmos lo encuentro en el gas, se toma la cifra de producción de gas, se lleva a una cierta cifra al final del sexenio y para más allá del sexenio, un plazo mayor, y simplemente lo que se hace es duplicar la cifra, cuando digo duplicar la cifra es multiplicarla por dos, una operación aritmética para fijar la meta de producción de gas en 2025. Multiplicar por dos, no por 2.5 ni por 2.1 sino por dos, por lo tanto, indica que hay una ligereza, por llamarlo de una manera suave, que hay una demagogia, no hay fundamento, no hay desarrollo y si lo hay los mexicanos no lo conocemos”.
Por lo tanto, “son cifras sacadas del sombrero, son milagros, por supuesto que si uno escarbara y tratara de construir una cifra uno podría hacer aritmética, yo sé que si tiene éxito y llegan inversiones, pues habrá más perforación de pozos y si yo veo cuánto cuesta perforar un pozo puedo multiplicar cuántos pozos se pueden perforar o cuántos, supongo o siente mi corazón, que geológicamente puede dar y eso lo multiplico y me van a salir unas millonadas fantásticas, y luego viene lo que podría ser un salto al vacío porque se dice que con esta inversión vendría este impacto al Producto Interno Bruto, sí, pero momentito, esta inversión está constituida de fierros, de tecnología, es decir, perforar implica montar un equipo de perforación, perforar implica poner una plataforma marina, si es que se hace en el mar, y el gas de lutitas implica hacer obras, implica traer equipos y estos equipos en el caso de exploración y explotación del petróleo, son equipos que ya están hechos, no son equipos que se vayan a construir, son equipos que se han construido en astilleros, en fábricas.
No son bienes de consumo
Veamos el caso de Brasil, este país entró en aguas profundas, sí, pero se nos olvida que hace varias décadas decidió destinar parte de los ingresos de hidrocarburos a la investigación y que se puso a estudiar qué se necesitaría hacer en los equipos para poder entrar a aguas profundas, entonces cuando Brasil sale ahora a aguas profundas es porque tiene un dominio tecnológico, tiene gente, gente que va a las universidades, gente que se capacitó, gente que entró al problema de la tecnología, pero nosotros aquí con esta óptica de que con esas inversiones vamos a hacerla, trasplantamos un elemento cultural muy actual, es como si fuéramos al supermercado: me da un equipo de perforación, éste y éste y éste ,y con eso ya tengo mi inversión, sí, vamos a ir al supermercado mundial y vamos a traer, pero esto ya está fabricado o se fabrica en otros lados, no quiero hacer analogías porque es irritante que una cosa tan seria como la que un país labre la construcción de un futuro petrolero y tenga que construir y hacer equipos y traer etc., no se tome en cuenta que esto no es un bien de consumo, no es un maquillaje, no es una camisa, todo esto para decir que todas estas cifras seguramente en el ánimo de quienes las construyeron se fueron con la aritmética, quiero creer, porque de otra manera ha sido un engaño, no conozco ningún fundamento”.
Y todavía hay muchas aristas más que se tendrían que analizarse, sin embargo para Ramón Torres “con reforma energética o sin reforma energética, con éxito o sin éxito, la posibilidad de aumentar la extracción de crudo y de gas en el corto y mediano plazo es la misma porque lo que suceda con las reservas probadas ya está, por lo menos en lo inmediato, que las reservas probables, posibles los recursos prospectivos, eso toma tiempo, entonces con reforma energética o sin reforma energética, con éxito o sin éxito, como país tenemos un grave problema: las reservas probadas vienen para abajo, por lo menos eso indica la caída de las reservas y la dificultad para alcanzar esas metas, y por tanto los ingresos petroleros, siempre y cuando por supuesto los precios internacionales del petróleo no vengan a salvarnos una vez más”.
De tal manera que “ése que debería de ser nuestro enfermo ahí deberíamos estar en esa sala del hospital, atendiendo ese enfermo; pero estamos en otra sala que no es la sala del corto y mediano plazo sino esa sala está decidiendo para el futuro del país, que si tiene éxito lutitas, igual aguas profundas, etc. Está bien, el futuro del país es muy importante, pero lo que pasa es que no se puede plantear el futuro con la ilusión de que se vuelve presente por el deseo de que así sea, es decir, el corto y el mediano plazo ahí están determinados ya”.
