Después de que ayer se difundiera una llamada telefónica, grabada ilegalmente y publicada también de manera ilegal, entre la diputada Purificación Carpinteyro y un empresario del sector en telefonía, la legisladora ha reconocido la existencia de la conversación y ha expresado que en ningún momento ha participado en la aprobación de leyes con fines de beneficio personal, para favorecer a algún grupo económico o que se situé en el terreno de interés.

Es discutible si hay o no conflicto de interés en lo manifestado por la diputada Carpinteyro, sin embargo este hecho ha introducido la duda sobre la actuación de la diputada federal en las decisiones que habrán de tomarse con respecto a las telecomunicaciones en las cámaras de Senadores y de Diputados en los próximos días.

Ante todo debe de evitarse que se trastoque la deliberación de fondo sobre lo que debe ser una verdadera reforma en el sector de telecomunicaciones que acabe con los abusivos monopolios en este ramo y que tanto han dañado al país, quiero manifestar que el PRD se deslinda de cualquier pretensión de legislar a favor de algún interés particular, por lo que en congruencia con ello y para evitar una desviación del debate, le pido atenta y responsablemente a la diputada Purificación Carpinteyro se excuse de participar en este proceso de reformas para que quede fuera de toda sospecha tanto ella en lo personal como el PRD y nuestro grupo parlamentario en la Cámara de Diputados.

Al mismo tiempo les exijo a otros diputados y senadores claramente identificados con intereses en el sector de las telecomunicaciones que tomen la misma decisión pues es evidente que no legislarán con la imparcialidad que se requiere, son conocidos los vínculos empresariales del grupo de diputados identificados como la “telebancada”, pertenecientes al PRI y al Partido Verde, así como los del senador Javier Lozano y otros senadores, que son socios o tiene nexos con empresas del ramo.

El PRD refrenda su compromiso con la cabal democratización de los medios de comunicación, nuestro objetivo es que haya una verdadera competencia sin monopolios, que se respeten los derechos de las audiencias y los usuarios, que haya servicios de mejor calidad y que las telecomunicaciones le sirvan al desarrollo económico, político, social y cultural del país.