Eduardo del Río mejor conocido como “Rius” , excepcional caricaturista, editor e historietista mexicano, aseguró que a lo largo de 60 años de labor profesional ha intentado hacer que la gente entre en un uso de razón; “He hecho toda la lucha que he podido para salvar al país”, anotó.
Entrevistado antes de su celebración por el diario “El Universal” en el museo de la Ciudad de México, su más reciente libro , “Mis confusiones”, el escritor dijo que de 80 años de vida ha trabajado 60 “en el intento de hacer conciencia en la población nacional”.
Con su consumado humor, su inconfundible cara de ateo y sus palabras precisas siempre a flor de labio, el caricaturista apuntó con tono solemne: “No estoy acostumbrado a llegar a los 80 años, es la primera vez que lo hago y prometo a todos que no lo vuelvo a hacer”, declaración en la que sonrió.
Con un mohín de tímida pena que cobijo a su inevitable sentimiento de disgusto, señaló que no le agradan los homenajes, las celebraciones, las lisonjas ni nada que se le parezca, “hace unos días acabo de rechazar un tercer Doctorado de Honoris Causa porque, ¿para que lo quiero?, Solo sirve para inflar más el ego”.
Se definió como “un autor que siempre ha vivido del trabajo”, y reconoció que se ha beneficiado tanto de las casas editoriales como esas empresas de su trabajo intelectual, después rectificó: “No … las editoriales se han beneficiado mucho más que yo, pero al fin y al cabo, esa es su labor, son parte del imperialismo”, señaló.
Vino la confesión de las ocho décadas: Mucha gente me preguntaba sobre cómo he hecho, en 60 años tantos cartones, historietas, libros y revistas. Yo respondo que como no hay musa del humor o una musa de los caricaturistas, tuve que hacer un pacto con el Diablo, para que él me aconsejara sobre cómo poder hacerlo”.
Sin embargo, dejó de ver que Dios se dio cuenta de ese contrato, “porque Dios existe”, según pudo comprobar el mismo entrevistado. “Él me hizo un encargo, que con dotes que me dio el Diablo volviera ateas a todas las persona, y esa ha sido mi obra, también hacerlas vegetarianas, rojillas y otras cosas que soy yo”.
En las últimas fechas, añadió “he intentado convencer a los lectores de que debemos recuperar a los maestros, el único factor de cohesión social y de cambio en el país, debemos entender, junto con ellos, que su sitio está en las aulas, no en las calles de la Ciudad de México ni de ninguna otra parte”.
Antes dela una de la tarde, hora señalada para que iniciara la presentación y la fiesta sorpresa para Rius, las 400 sillas colocadas en el patio ya estaban ocupadas, muchas personas más permanecieron de pie, Inició la presentación con las glosas del editor de Rius, Ariel Rosales y de la actriz Jesusa Rodríguez , sus amistades.
Tras los discursos, los asistentes le cantaron “Las Mañanitas” y él correspondió con una firma de libros, luego vino el pastel, inmenso, con artilugios multicolores, que todos los asistentes compartieron al grito emocionado de “Viva Rius”, porras manifestaciones.
