Este lunes, el Tribunal sudanés de Apelación de Jartum ordenó la libertad de Meriam Yehya Ibrahim, mujer de 27 años, que el pasado mes de mayo fue sentenciada a morir en la horca, por negarse a retractar su fe cristiana, luego de renunciar supuestamente a la fe musulmana; el abogado del caso, Mohamed Ibrahim, explicó que la Corte ha aceptado su recurso contra la pena de muerte, por lo que instó a su liberación inmediata.
Ibrahim de padre musulmán y madre cristiana fue condenada por su supuesta conversión al cristianismo, lo que rechazó ante el tribunal ya que aseguró que nunca ha profesado el islam porque fue educada por su madre; en agosto de 2013 fue encarcelada con su hijo de año y medio, y durante su estancia en prisión dio a luz a su segundo bebé, por lo que las autoridades sudanesas le ofrecieron dos años antes de ejecutar la pena para que pudiera amamantar al bebé.
Fue sentenciada también por adulterio, al declarar nulo su matrimonio en 2011 con Daniel Wani, debido a que las leyes de la sharía (ley islámica) no permiten que una mujer musulmana se case con un cristiano.
Las embajadas de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Holanda pidieron al Gobierno de Sudán que respetara “la libertad religiosa, incluido el derecho a que una persona cambie sus creencias”. La mujer, ante el tribunal, afirmó que no era apóstata, sino cristiana; Amnistía Internacional, de igual forma, alertó de la situación de Ibrahim.
